"No se veía nada, casi nos matamos todos"
Siete personas resultaron heridas ayer poco después de las 6, cuando se produjo un choque en cadena sobre la autopista Tucumán-Famaillá. Además de la oscuridad, en la zona había mucha niebla y humo, ya que estaban quemando caña. Los conductores no veían y colisionaron entre ellos.
17 Junio 2009 Seguir en 
La combinación podría haber sido mortal. Y si bien fueron nueve los vehículos que chocaron ayer a la mañana, sólo hubo que lamentar algunos golpes y daños materiales: la oscuridad, la niebla y el humo estuvieron a punto de propiciar una tragedia.
El accidente ocurrió minutos después de las 6, en la autopista Tucumán-Famaillá, a la altura de El Ceibal. En esa zona, hay un sólo carril.
María Angélica Barrionuevo, miembros del Poder Judicial, se dirigía a su lugar de trabajo, junto con dos colegas, Carlos Alberto Torres y Marta Bravo Sacone en un automóvil Ford Fiesta que manejaba Federico Filgueiras. "No se veía nada e íbamos despacio. Estaban quemando caña y había niebla y humo. Tratamos de esquivar a un colectivo, pero lo chocamos", explicó la mujer, que debe someterse a una resonancia magnética para descartar lesiones internas.
El colectivo al que hace referencia Barrionuevo era de la empresa TESA, y, además del conductor Jorge Alejandro Benítez, de 27 años, iban en el interior 15 pasajeros. Cuando Benítez advirtió que, de frente habían chocado varios vehículos frenó de golpe y el R-19 lo colisionó desde atrás. "Salimos a la ruta y teníamos miedo de que un auto nos atropelle, porque no nos veíamos ni las manos", indicó la funcionaria judicial. "Hace 12 años que viajo a Concepción. Vi niebla antes, pero no tanta como ahora, a lo que se sumaba que estaban quemando algo. Era un humo muy denso. De por sí es una ruta peligrosa. Esto de la quema es una irresponsabilidad", añadió.
Según informó la Policía, en sentido contrario al colectivo circulaba un Fiat Palio Weekend, conducido por Ramón Agustín González, quien trasladaba a tres pasajeros. El hombre afirmó que él circulaba despacio, pero que se asustó cuando vio luces de frente, por lo que frenó de golpe. Los vehículos que venían detrás de él comenzaron a colisionar en efecto dominó: el Ford Falcon del policía federal Roque Víctor Lobo, un camión Ford Cargo, que conducía el catamarqueño Jorge Nahuel Martell, un Chevrolet que manejaba Luis Marcelo Figueroa, otro Corsa del agente de Policía José Enrique Fernández, otro Corsa, propiedad de Miguel Enrique Soria y finalmente un Renault 19 de Oscar Aníbal Aragón. Este último, al tratar de evitar el choque, se fue a la banquina y volcó.
Según explicó el comisario Víctor Pacheco, jefe de la Regional Oeste, se labró un acta para determinar a quién pertenece el campo en el que se estaba quemando caña. En total, siete personas resultaron heridas, y fueron trasladados al Hospital Padilla. "Podría haber sido una tragedia. Nos salvamos de milagro", dijo Fernández, mientras miraba cómo quedó su auto.
El accidente ocurrió minutos después de las 6, en la autopista Tucumán-Famaillá, a la altura de El Ceibal. En esa zona, hay un sólo carril.
María Angélica Barrionuevo, miembros del Poder Judicial, se dirigía a su lugar de trabajo, junto con dos colegas, Carlos Alberto Torres y Marta Bravo Sacone en un automóvil Ford Fiesta que manejaba Federico Filgueiras. "No se veía nada e íbamos despacio. Estaban quemando caña y había niebla y humo. Tratamos de esquivar a un colectivo, pero lo chocamos", explicó la mujer, que debe someterse a una resonancia magnética para descartar lesiones internas.
El colectivo al que hace referencia Barrionuevo era de la empresa TESA, y, además del conductor Jorge Alejandro Benítez, de 27 años, iban en el interior 15 pasajeros. Cuando Benítez advirtió que, de frente habían chocado varios vehículos frenó de golpe y el R-19 lo colisionó desde atrás. "Salimos a la ruta y teníamos miedo de que un auto nos atropelle, porque no nos veíamos ni las manos", indicó la funcionaria judicial. "Hace 12 años que viajo a Concepción. Vi niebla antes, pero no tanta como ahora, a lo que se sumaba que estaban quemando algo. Era un humo muy denso. De por sí es una ruta peligrosa. Esto de la quema es una irresponsabilidad", añadió.
Según informó la Policía, en sentido contrario al colectivo circulaba un Fiat Palio Weekend, conducido por Ramón Agustín González, quien trasladaba a tres pasajeros. El hombre afirmó que él circulaba despacio, pero que se asustó cuando vio luces de frente, por lo que frenó de golpe. Los vehículos que venían detrás de él comenzaron a colisionar en efecto dominó: el Ford Falcon del policía federal Roque Víctor Lobo, un camión Ford Cargo, que conducía el catamarqueño Jorge Nahuel Martell, un Chevrolet que manejaba Luis Marcelo Figueroa, otro Corsa del agente de Policía José Enrique Fernández, otro Corsa, propiedad de Miguel Enrique Soria y finalmente un Renault 19 de Oscar Aníbal Aragón. Este último, al tratar de evitar el choque, se fue a la banquina y volcó.
Según explicó el comisario Víctor Pacheco, jefe de la Regional Oeste, se labró un acta para determinar a quién pertenece el campo en el que se estaba quemando caña. En total, siete personas resultaron heridas, y fueron trasladados al Hospital Padilla. "Podría haber sido una tragedia. Nos salvamos de milagro", dijo Fernández, mientras miraba cómo quedó su auto.








