Se resistió a que le robaran y lo balearon

La víctima pidió por favor que no se llevaran la moto con la que trabajaba y fue herido delante de su esposa y de su pequeño hijo. El hombre fue llevado al Hospital Padilla, donde lo operaron. Los vecinos decidieron cortar la ruta para pedir más seguridad.

PROTESTA EN LA RUTA 306. Familiares y amigos de Jesús Perea cortaron ayer el camino durante cinco horas. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
PROTESTA EN LA RUTA 306. Familiares y amigos de Jesús Perea cortaron ayer el camino durante cinco horas. LA GACETA / ANTONIO FERRONI
16 Junio 2009
El sueño se interrumpió violentamente. Jesús Argentino Perea descansaba junto a su esposa y a su pequeño hijo cuando, al menos cuatro delincuentes, ingresaron a su casa de San Andrés para robarles. El hombre, intentando defender a su familia, pretendió resistirse; hoy agoniza en el Hospital Padilla, luego de haber recibido un balazo en el estómago. Ayer, cansados de la inseguridad y de algunos vecinos "indeseables" los vecinos cortaron la ruta en San Andrés para exigir seguridad.
El tremendo ataque se produjo a las 2 del domingo, en el kilómetro 7 de la ruta 306. Perea, de 25 años, no se había dado  cuenta de que los ladrones  estaban merodeando su casa, tal como sí advirtieron algunos de los vecinos, aunque no pensaron que fueran asaltantes. Los hombres ya tenían decidido lo que harían y no dudaron. Destrozaron la puerta y cuando Perea intentaba pararse sintió el frío caño de una pistola en la cabeza. "No te hagás el loco y danos todo lo que tengás. Si te pasás de vivo te 'boleteamos' a vos y a tu familia", le dijo el que parecía ser el líder. "Pero si no tengo nada, ¿vos viste cómo vivimos?", le respondió Perea, aún somnoliento. La reacción fue brutal: un golpe en la cabeza y otro en el estómago lo tiraron al piso.

Nada para llevarse

Los delincuentes, entonces, decidieron buscar por su cuenta. Pero luego de algunos minutos se dieron cuenta de que lo que les había dicho el dueño de casa era real: no había nada de valor para llevarse. Pero como no podían partir con las manos vacías exigieron las llaves de la moto Motomel 110cc. "No, por favor, con eso trabajo", respondió el hombre, aún dolorido. Pero como vio que su ruego no era escuchado decidió defenderse. "Se paró y forcejeó con uno de los tipos. Yo intentaba cubrir a mi hijo hasta que escuché un estampido", explicó Ana Lía del Carmen Carranza, la esposa de Perea.
Los asaltantes escaparon luego y se llevaron el rodado, y dejaron al hombre desangrándose en el piso. Además del rodado, los ladrones se apoderaron de un reproductor de DVD y de una potencia de un equipo de música.
Perea fue llevado al Hospital Padilla, donde los médicos lo operaron de urgencia. La bala, aparentemente calibre 38, había dañado varios órganos. Hasta anoche, su estado de salud era muy delicado.

Cinco horas de protesta
Ayer, luego de que todos los vecinos supieron lo que había pasado, decidieron cortar la ruta. "Estamos cansados, hartos. Uno se rompe entero trabajando y pasan cosas como las que sufrió Jesús", se quejó Marcelo Jabif. Otro vecino, Pedro Blanco, afirmó que son varios los atracos que se produjeron en la zona en las últimas semanas. "Ya no se puede vivir tranquilo. Uno sale de la casa y no sabe si cuando vuelve la encontrará desvalijada", indicó.
La protesta, de la que participaron los familiares directos de la víctima, se extendió desde las 10 hasta las 15. "Nosotros sabemos que aquí hubo un entregador. Alguien le dijo a estos tipos que en la casa de Jesús había plata. Nadie de los que vive en la zona tiene plata. No somos ricos. Somos trabajadores", aseguró Marcos Espinosa. La esposa de la víctima pidió que tanto la Policía como la Justicia actúen rápidamente. "Esto no puede quedar así. A mi marido lo podrían haber matado. Tuvimos suerte, aunque los médicos aún no nos dijeron cómo iba a quedar", dijo, preocupada, la mujer.
Tras la denuncia, personal de la Brigada Este, al mando de los comisarios Sergio Nieto, Héctor Rodolfo Cheín, Juan Martínez y Abel Soria comenzó a trabajar en el caso. Luego de distintas averiguaciones determinó efectivamente que el trabajo había sido "entregado". Un vecino se puso en contacto con los ladrones y les comentó que Perea había cobrado una importante suma de dinero, explicaron fuentes de la causa. Con este dato los policías detuvieron a pocas cuadras de la casa de la víctima a un hombre conocido como "El Porteño", de 43 años, quien aparentemente tiene antecedentes por robos agravados.
 El hombre quedó a disposición del fiscal VII de Instrucción, Arnoldo Suasnábar, ante quien será presentado hoy a las 8 en Tribunales. El comisario Nieto, principal encargado de obtener la información, iba a pedir anoche una serie de allanamientos para intentar detener a los otros sospechosos y recuperar la moto y los otros objetos de la víctima.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios