Ya fallecieron nueve policías en servicio

Un agente pereció al caer desde un techo durante una persecución.

14 Junio 2009
BUENOS AIRES.- Un policía de 37 años murió y otros dos resultaron heridos en distintos hechos en el Gran Buenos Aires. Con el caso de ayer asciende a nueve la cifra de agentes caídos en servicio durante el año en el territorio provincial.
El episodio más grave ocurrió cerca de las 9 cuando un agente de la Policía bonaerense falleció y otro sufrió lesiones en una pierna cuando perseguían por un techo a dos delincuentes que habían asaltado junto a otros cómplices una fábrica ubicada en la localidad de Villa Lynch, partido de San Martín. Cuando los policías trataban de arrestar a los ladrones, cedió el techo, lo que originó la caída del subteniente Carlos Garcilazo, de 37 años, y de un suboficial de la Policía II. Garcilazo murió en el acto al golpearse fuertemente la cabeza. Su compañero fue hospitalizado.
En tanto, en la localidad de Alejandro Korn, al menos dos muchachos de entre 20 y 25 años robaron las pertenencias de quienes se encontraban en una parada de colectivos. Una persona que fue víctima del robo avisó del hecho a un familiar suyo que es policía, quien salió a buscar a los ladrones y los enfrentó a los tiros.
El agente fue identificado como el subteniente Marcelo Godoy, quien presta servicios en la comisaría de Guernica, partido de Presidente Perón, y fue trasladado en helicóptero al Hospital San Martín de La Plata con una herida de bala en la cabeza, con orificio de entrada y salida, aunque los voceros indicaron que se encontraba "lúcido". (Télam)

"Estamos dispuestos a todo"

BUENOS AIRES.- "Los delincuentes están decididos a todo, con un desprecio absoluto por la vida humana, y nosotros también estamos decididos a todo, pero dentro del marco de la ley", advirtió el jefe de la Policía Bonaerense, Juan Carlos Paggi, durante el sepelio del agente asesinado el jueves en el partido bonaerense de Avellaneda.
Paggi dijo que el crimen del subteniente Claudio Serrano, de 44 años, ejecutado por la espalda, fue cometido por un cobarde: "Fueron siete disparos a mansalva, arteros", enfatizó. "Vamos a contrarrestarlos; vamos a seguir luchando desde lo profesional y lo técnico para hacerlo de la manera más eficiente", enfatizó. "Me duele cada vez que pierdo a un camarada; no vestimos este uniforme para ofrendar la vida, aunque sabemos que podemos hacerlo en cualquier momento cada vez que nos enfrentamos con la delincuencia; pero los hijos, la esposa, no están preparados para esto, y más allá del policía hemos perdido a un padre de familia y esposo ejemplar", finalizó el funcionario. (NA)

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