12 Junio 2009 Seguir en 
"Cómo mirar el sol tras el vestido", una obra de Mario Costello, se estrenará el domingo a las 21 en El árbol de Galeano (Rivadavia 435). La propuesta del grupo Intersticio se plantea como una historia de amor diferente, una comedia dirigida al público adulto. Actúan Verónica Andrade, César Romero y Alejandro Liendo bajo la dirección del mismo Costello.
En "Cómo mirar el sol tras el vestido", dos prostitutas comparten distintos momentos de sus vidas. En esa convivencia afloran todos sus sueños, humanidad y ternura. Pero una de ellas deja crecer un sentimiento en secreto respecto de la otra. Ese secreto permitirá un mayor acercamiento, aunque, quizá, no el deseado por ella.
"La obra está pensada para ser montada en espacios íntimos, donde el espectador está más en contacto con lo que ocurre. De esta manera se involucra mejor y disfruta, además, de los detalles, de los olores, las texturas y las imágenes. La emoción aparece en un primer plano", explicó el director de la puesta. Costello agregó que se incorpora el recurso del video para definir y mostrar otras situaciones que no se ven en escena. "Todo comenzó con una imagen: un travesti, descalzo, corriendo por el parque con los zapatos en las manos. Esa imagen me quedó fijada en la cabeza. Como resultado de ello comencé a investigar sobre el tema. Luego, como por obra de la casualidad, empecé a enterarme un poco de la realidad de personas en situación de prostitución y de la imagen que tenemos sobre ellas", dijo. "En mi tarea de dramaturgo, fui uniendo algunos cabos de la investigación con el fantaseo propio de cualquier escritor pero con aquella imagen como motor principal de la historia a desarrollar", agregó Costello.
En "Cómo mirar el sol tras el vestido", dos prostitutas comparten distintos momentos de sus vidas. En esa convivencia afloran todos sus sueños, humanidad y ternura. Pero una de ellas deja crecer un sentimiento en secreto respecto de la otra. Ese secreto permitirá un mayor acercamiento, aunque, quizá, no el deseado por ella.
"La obra está pensada para ser montada en espacios íntimos, donde el espectador está más en contacto con lo que ocurre. De esta manera se involucra mejor y disfruta, además, de los detalles, de los olores, las texturas y las imágenes. La emoción aparece en un primer plano", explicó el director de la puesta. Costello agregó que se incorpora el recurso del video para definir y mostrar otras situaciones que no se ven en escena. "Todo comenzó con una imagen: un travesti, descalzo, corriendo por el parque con los zapatos en las manos. Esa imagen me quedó fijada en la cabeza. Como resultado de ello comencé a investigar sobre el tema. Luego, como por obra de la casualidad, empecé a enterarme un poco de la realidad de personas en situación de prostitución y de la imagen que tenemos sobre ellas", dijo. "En mi tarea de dramaturgo, fui uniendo algunos cabos de la investigación con el fantaseo propio de cualquier escritor pero con aquella imagen como motor principal de la historia a desarrollar", agregó Costello.







