11 Junio 2009 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Después de siete años de investigación, el cura Julio César Grassi fue condenado ayer a 15 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores en perjuicio de “Gabriel”, uno de los tres jóvenes que lo habían denunciado, pero no tendrá que ir a la cárcel por ahora, ya que el fallo no está firme. El tribunal advirtió que sería “desproporcionada, exorbitante e inexplicable” aplicarle una pena de hasta 37 años de prisión como reclamaban los acusadores. Igualmente nadie quedó conforme. Los fiscales, los defensores y los querellantes adelantaron que apelarán el fallo. De las 17 denuncias, los jueces dieron por probadas dos. “O soy bueno o soy malo. Pero acá se declaró un empate y el empate no va -dijo Grassi luego del veredicto-. Es el peor día de mi vida”.
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