28 Mayo 2009 Seguir en 
SEUL.- Corea del Norte, cuyo reciente ensayo nuclear fue condenado internacionalmente, amenazó ayer con atacar a su vecino del sur después de que Seúl se unió al plan de EEUU para inspeccionar barcos que podrían transportar equipos para armas de destrucción masiva.
Pyongyang advirtió que consideraba la decisión de Corea del Sur de sumarse a la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación (PSI, lanzada en 2003 por EEUU) como "una declaración de guerra" y que podría responder con un ataque militar.
La PSI -que fue firmada por 90 países y prevé maniobras militares- autoriza la detención e inspección en alta mar de barcos sospechosos de transportar material nuclear o armas de destrucción masiva.
Sumándose a la creciente tensión en la región, medios surcoreanos informaron que Pyongyang había reactivado una planta que produce plutonio que se usa para fabricar bombas nucleares.
En Moscú, un funcionario dijo que Rusia está tomando medidas preventivas de seguridad porque teme que las tensiones generadas por el ensayo desaten una guerra nuclear. También llamó al embajador norcoreano al Ministerio de Relaciones Exteriores y le expresó que Rusia está "seriamente preocupado" por el ensayo de esta semana.
Por su parte, la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, reiteró los compromisos de su país con aliados como Japón y Corea del Sur. Además comentó que Corea del Norte se está comportando de "manera provocativa y beligerante" con sus vecinos y que tal conducta acarreará consecuencias.
Tanto Moscú como Washington dijeron que esperan que Pyongyang regrese a las negociaciones "a seis bandas" que buscan terminar con su programa nuclear. La última amenaza de Corea del Norte se produce después de que Seúl anunció, tras el ensayo nuclear, que se uniría a una iniciativa de seguridad liderada por EEUU, lanzada bajo la presidencia de George W. Bush, como parte de su guerra contra el terrorismo.
"Cualquier acto hostil contra nuestras embarcaciones pacíficas, como registro e incautación, será considerado una violación imperdonable a nuestra soberanía y responderemos inmediatamente con un potente ataque militar", dijo un portavoz del Ejército norcoreano, citado por la agencia oficial KCNA.
El portavoz reiteró que el Norte ya no esta comprometido por un armisticio firmado al término de la guerra coreana de 1950 a 1953, porque Washington había ignorado su responsabilidad como signatario, al atraer a Seúl a la estrategia anti proliferación.
El Consejo de Seguridad de la ONU está analizando formas de sancionar a Pyongyang por la prueba del lunes, denunciada en general como una gran amenaza a la estabilidad regional. Incluso se habla de acentuar su aislamiento. (Reuters)
Pyongyang advirtió que consideraba la decisión de Corea del Sur de sumarse a la Iniciativa de Seguridad contra la Proliferación (PSI, lanzada en 2003 por EEUU) como "una declaración de guerra" y que podría responder con un ataque militar.
La PSI -que fue firmada por 90 países y prevé maniobras militares- autoriza la detención e inspección en alta mar de barcos sospechosos de transportar material nuclear o armas de destrucción masiva.
Sumándose a la creciente tensión en la región, medios surcoreanos informaron que Pyongyang había reactivado una planta que produce plutonio que se usa para fabricar bombas nucleares.
En Moscú, un funcionario dijo que Rusia está tomando medidas preventivas de seguridad porque teme que las tensiones generadas por el ensayo desaten una guerra nuclear. También llamó al embajador norcoreano al Ministerio de Relaciones Exteriores y le expresó que Rusia está "seriamente preocupado" por el ensayo de esta semana.
Por su parte, la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, reiteró los compromisos de su país con aliados como Japón y Corea del Sur. Además comentó que Corea del Norte se está comportando de "manera provocativa y beligerante" con sus vecinos y que tal conducta acarreará consecuencias.
Tanto Moscú como Washington dijeron que esperan que Pyongyang regrese a las negociaciones "a seis bandas" que buscan terminar con su programa nuclear. La última amenaza de Corea del Norte se produce después de que Seúl anunció, tras el ensayo nuclear, que se uniría a una iniciativa de seguridad liderada por EEUU, lanzada bajo la presidencia de George W. Bush, como parte de su guerra contra el terrorismo.
"Cualquier acto hostil contra nuestras embarcaciones pacíficas, como registro e incautación, será considerado una violación imperdonable a nuestra soberanía y responderemos inmediatamente con un potente ataque militar", dijo un portavoz del Ejército norcoreano, citado por la agencia oficial KCNA.
El portavoz reiteró que el Norte ya no esta comprometido por un armisticio firmado al término de la guerra coreana de 1950 a 1953, porque Washington había ignorado su responsabilidad como signatario, al atraer a Seúl a la estrategia anti proliferación.
El Consejo de Seguridad de la ONU está analizando formas de sancionar a Pyongyang por la prueba del lunes, denunciada en general como una gran amenaza a la estabilidad regional. Incluso se habla de acentuar su aislamiento. (Reuters)
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