27 Mayo 2009 Seguir en 
El clima complicó la búsqueda de restos de la docente desaparecida Angela Beatriz Argañaraz. El fiscal de Cámara Edmundo Botto, quien tiene a su cargo la supervisión de las pericias, explicó que el georradar que se está utilizando no actúa correctamente cuando llueve y el suelo está mojado.
Ayer a las 9, Botto y técnicos de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, organismo que depende del Ministerio de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos de la Nación, llegaron hasta la casa 34 de la manzana "S" del barrio San Martín. Allí vive uno de los imputados, el remisero Luis Fernández, actualmente alojado en el penal de Villa Urquiza. Allí los peritos se dieron cuenta de que el trabajo no sería sencillo. "Las ondas varían de acuerdo con la topografía del terreno, y cuando llueve no hay certezas de que la lectura sea correcta", explicó uno de los especialistas, que pidió reserva de identidad. Argañaraz desapareció el 31 de julio de 2006, cuando se dirigía al colegio Padre Roque Correa. La fiscala de Instrucción Adriana Giannoni determinó que Betty fue asesinada por las ex novicias Susana Acosta y Nélida Fernández quienes luego, con la colaboración del hermano de esta, hicieron desaparecer el cuerpo. Hasta hoy no se sabe dónde enterraron a Betty.
Ayer los peritos también trabajaron en una vivienda del barrio Marti Coll y en el Colegio Padre Roque Correa. El trabajo continuará hoy y mañana. Ayer se comunicó con LA GACETA la profesora Claudia Kotowicz y pidió que se aclarara que, a pesar de que había una orden de allanamiento para su casa de calle Rondeau 1.578, en realidad el operativo iba a concretarse en calle Rondeau 1.587. El error se cometió en la citación judicial.
Aún no hay fecha de juicio.
Ayer a las 9, Botto y técnicos de la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal, organismo que depende del Ministerio de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos de la Nación, llegaron hasta la casa 34 de la manzana "S" del barrio San Martín. Allí vive uno de los imputados, el remisero Luis Fernández, actualmente alojado en el penal de Villa Urquiza. Allí los peritos se dieron cuenta de que el trabajo no sería sencillo. "Las ondas varían de acuerdo con la topografía del terreno, y cuando llueve no hay certezas de que la lectura sea correcta", explicó uno de los especialistas, que pidió reserva de identidad. Argañaraz desapareció el 31 de julio de 2006, cuando se dirigía al colegio Padre Roque Correa. La fiscala de Instrucción Adriana Giannoni determinó que Betty fue asesinada por las ex novicias Susana Acosta y Nélida Fernández quienes luego, con la colaboración del hermano de esta, hicieron desaparecer el cuerpo. Hasta hoy no se sabe dónde enterraron a Betty.
Ayer los peritos también trabajaron en una vivienda del barrio Marti Coll y en el Colegio Padre Roque Correa. El trabajo continuará hoy y mañana. Ayer se comunicó con LA GACETA la profesora Claudia Kotowicz y pidió que se aclarara que, a pesar de que había una orden de allanamiento para su casa de calle Rondeau 1.578, en realidad el operativo iba a concretarse en calle Rondeau 1.587. El error se cometió en la citación judicial.
Aún no hay fecha de juicio.







