27 Mayo 2009 Seguir en 
SEUL.- Corea del Norte lanzó ayer tres misiles de corto alcance (uno, a última hora), tras el ensayo nuclear y los tres misiles que disparó el lunes, y llevó al máximo las tensiones con la comunidad internacional, que pide mayor firmeza contra la política de la nación comunista de fortalecimiento de su poder de disuasión nuclear (así lo denomina).
El Consejo de Seguridad de la ONU condenó el ensayo, al que calificó de clara violación de las leyes internacionales, y decidió preparar una resolución que incluya nuevas sanciones.
Corea del Norte ya había lanzado tres misiles el lunes y procedió ayer al disparo de otros dos, un misil tierra-aire-aire y otro tierra-mar, en la costa este, cerca de la ciudad de Hamhung, de un alcance de 130 kilómetros, precisó la agencia surcoreana Yonhap. Más tarde, disparó otro de corto alcance, también desde su costa este. "Los servicios de inteligencia están analizando los motivos de estos disparos", advirtió una fuente gubernamental.
El ensayo nuclear del lunes fue mucho más potente que el de octubre de 2006, afirmaron los gobiernos de Japón y de Rusia. Analistas consideran que equivale al de las bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos sobre Nagasaki e Hiroshima en 1945; es decir, 20 kilotones. Sin embargo, Martin Kalinowski, profesor en el Centro Carl Friedrich von Weizsacker de Investigación para la Ciencia y la Paz (ZNF) de la Universidad de Hamburgo, afirmó que la potencia fue equivalente a unos cuatro kilotones de TNT, con una zona de incertidumbre de entre 3 y 8 kilotones. "Los miembros del Consejo expresaron su firme oposición y su condena al ensayo nuclear efectuado el 25 de mayo de 2009 por Corea del Norte, que constituye una clara violación de la resolución 1718", declaró el embajador ruso, Vitaly Tchurkine, en nombre del Consejo, que preside Rusia por el mes de mayo. A su vez, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, dijo que si Corea del Norte quería continuar realizando pruebas y provocando a la comunidad internacional, debería pagar un precio, ya que la comunidad internacional es clara: eso no es aceptable. "Acordamos seguir trabajando en una nueva resolución del Consejo de Seguridad; una resolución fuerte", agregó la embajadora, y precisó que las sanciones podrían tomar diferentes formas, entre ellas económicas. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó que espera que el Consejo de Seguridad adopte las medidas necesarias que se correspondan con la gravedad de la situación.
Una fuente diplomática rusa afirmó en Moscú que la adopción de una nueva resolución por el Consejo de Seguridad es inevitable y que la reacción debe ser seria, pero añadió que no se trata de imponer un bloqueo, un aislamiento o cordones sanitarios.
Mientras tanto, en Hanoi, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) y de Asia reunidos en una cumbre regional condenaron el ensayo nuclear y urgieron al régimen de Pyongyang a que no realice más pruebas. Por su parte, Corea del Sur aseguró que espera verificar este segundo ensayo nuclear en días. (AFP-NA)
El Consejo de Seguridad de la ONU condenó el ensayo, al que calificó de clara violación de las leyes internacionales, y decidió preparar una resolución que incluya nuevas sanciones.
Corea del Norte ya había lanzado tres misiles el lunes y procedió ayer al disparo de otros dos, un misil tierra-aire-aire y otro tierra-mar, en la costa este, cerca de la ciudad de Hamhung, de un alcance de 130 kilómetros, precisó la agencia surcoreana Yonhap. Más tarde, disparó otro de corto alcance, también desde su costa este. "Los servicios de inteligencia están analizando los motivos de estos disparos", advirtió una fuente gubernamental.
El ensayo nuclear del lunes fue mucho más potente que el de octubre de 2006, afirmaron los gobiernos de Japón y de Rusia. Analistas consideran que equivale al de las bombas atómicas lanzadas por Estados Unidos sobre Nagasaki e Hiroshima en 1945; es decir, 20 kilotones. Sin embargo, Martin Kalinowski, profesor en el Centro Carl Friedrich von Weizsacker de Investigación para la Ciencia y la Paz (ZNF) de la Universidad de Hamburgo, afirmó que la potencia fue equivalente a unos cuatro kilotones de TNT, con una zona de incertidumbre de entre 3 y 8 kilotones. "Los miembros del Consejo expresaron su firme oposición y su condena al ensayo nuclear efectuado el 25 de mayo de 2009 por Corea del Norte, que constituye una clara violación de la resolución 1718", declaró el embajador ruso, Vitaly Tchurkine, en nombre del Consejo, que preside Rusia por el mes de mayo. A su vez, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, dijo que si Corea del Norte quería continuar realizando pruebas y provocando a la comunidad internacional, debería pagar un precio, ya que la comunidad internacional es clara: eso no es aceptable. "Acordamos seguir trabajando en una nueva resolución del Consejo de Seguridad; una resolución fuerte", agregó la embajadora, y precisó que las sanciones podrían tomar diferentes formas, entre ellas económicas. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó que espera que el Consejo de Seguridad adopte las medidas necesarias que se correspondan con la gravedad de la situación.
Una fuente diplomática rusa afirmó en Moscú que la adopción de una nueva resolución por el Consejo de Seguridad es inevitable y que la reacción debe ser seria, pero añadió que no se trata de imponer un bloqueo, un aislamiento o cordones sanitarios.
Mientras tanto, en Hanoi, los ministros de Relaciones Exteriores de la Unión Europea (UE) y de Asia reunidos en una cumbre regional condenaron el ensayo nuclear y urgieron al régimen de Pyongyang a que no realice más pruebas. Por su parte, Corea del Sur aseguró que espera verificar este segundo ensayo nuclear en días. (AFP-NA)
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