26 Mayo 2009 Seguir en 
La Corte Suprema de Justicia de la Provincia analizará desde hoy la situación de la joven empleada del Centro Judicial Concepción que el miércoles se apropió de $ 9.700, que estaban en el interior del armario del secretario de la fiscalía III, según ella misma confesó. Si bien la acusada (que ya fue imputada de hurto) pidió una licencia hasta tanto se resuelva su situación procesal, no se descarta que a través de la Secretaría de Superintendencia se defina su futuro laboral.
El robo fue denunciado por el secretario interventor, Favio Geria quien, cuando se dio cuenta de que habían sacado el sobre, se presentó ante el fiscal Edgardo Sánchez, que estaba de turno. A él le explicó que había constatado temprano la presencia del dinero y que, luego de salir a hacer un trámite, regresó y advirtió que se lo habían robado. Ese mismo día, a través de un mensajero, fueron devueltos $8.700. Los peritos constataron la presencia de huellas en el armario y cuando Sánchez estaba por comenzar un cotejo con los empleados, una de ellos confesó. Dijo que había sido una broma de mal gusto, y devolvió el resto del dinero. La plata debía ser reintegrada a un hombre que la había cobrado a causa de una indemnización.
Producto de un secuestro
La Policía se la había secuestrado en el marco de la investigación de un robo, pero el hombre probó que había obtenido el dinero lícitamente y que no tenía nada que ver con el delito. Esta semana Sánchez concretará el pedido de juicio contra la acusada. La joven no fue detenida ya que el delito del cual fue imputada es excarcelable.
En tanto, la titular de la fiscalía III, Eva Frías de Ruiz, está siendo asesorada para responder el cargo del sumario administrativo que ordenó la Corte, tras la denuncia del agricultor Dante Cebe. Frías de Ruiz cometió graves irregularidades en la investigación y tramitación de causas, según determinó el vocal de la Sala V de la Cámara Penal, Emilio Páez de la Torre.
Una vez que la fiscala conteste el cargo, los miembros de la Corte estarán en condiciones de analizar la situación de ella. Puede ser sancionada administrativamente o, si se comprueban las anomalías, se puede pedir juicio político en su contra.
El robo fue denunciado por el secretario interventor, Favio Geria quien, cuando se dio cuenta de que habían sacado el sobre, se presentó ante el fiscal Edgardo Sánchez, que estaba de turno. A él le explicó que había constatado temprano la presencia del dinero y que, luego de salir a hacer un trámite, regresó y advirtió que se lo habían robado. Ese mismo día, a través de un mensajero, fueron devueltos $8.700. Los peritos constataron la presencia de huellas en el armario y cuando Sánchez estaba por comenzar un cotejo con los empleados, una de ellos confesó. Dijo que había sido una broma de mal gusto, y devolvió el resto del dinero. La plata debía ser reintegrada a un hombre que la había cobrado a causa de una indemnización.
Producto de un secuestro
La Policía se la había secuestrado en el marco de la investigación de un robo, pero el hombre probó que había obtenido el dinero lícitamente y que no tenía nada que ver con el delito. Esta semana Sánchez concretará el pedido de juicio contra la acusada. La joven no fue detenida ya que el delito del cual fue imputada es excarcelable.
En tanto, la titular de la fiscalía III, Eva Frías de Ruiz, está siendo asesorada para responder el cargo del sumario administrativo que ordenó la Corte, tras la denuncia del agricultor Dante Cebe. Frías de Ruiz cometió graves irregularidades en la investigación y tramitación de causas, según determinó el vocal de la Sala V de la Cámara Penal, Emilio Páez de la Torre.
Una vez que la fiscala conteste el cargo, los miembros de la Corte estarán en condiciones de analizar la situación de ella. Puede ser sancionada administrativamente o, si se comprueban las anomalías, se puede pedir juicio político en su contra.







