Un helicóptero de juguete llevaba celulares a un penal

En Brasil, la Policía se incautó de una aeronave a control remoto.

26 Mayo 2009
SAN PABLO, Brasil.- Como alguna vez lo hicieron con palomas mensajeras, en esta oportunidad, la Policía brasileña desbarató un intento de hacer ingresar en un penal de máxima seguridad aparatos de telefonía celular por medio de un helicóptero a control remoto.
"Los teléfonos celulares eran, obviamente, para cabecillas de pandillas encarcelados que los iban a usar para coordinar robos de bancos y secuestros y arreglar la venta de drogas", dijo el sargento Ricardo Jock, según consignó el diario porteño "Infobae".
En marzo, agentes policiales brasileños frustraron un intento similar. En aquella ocasión, los cómplices externos a la cárcel utilizaron palomas mensajeras para que ingresaran teléfonos móviles en la prisión cercana a la ciudad de Sorocaba, al sureste de Brasil. Los guardias habían observado que una paloma de las que descansaba en los cables del alumbrado eléctrico llevaba atada a sus patas una pequeña bolsa de tela. Los agentes tentaron al animal con comida y, cuando se acercó, descubrieron en el interior de la bolsita componentes de un celular.
En este caso, el ingenioso plan fue desarticulado por policías que descubrieron un artefacto de alta tecnología en el baúl de un auto estacionado frente a la cárcel Presidente Venceslau, en San Pablo.
Según afirma Infobae, la Policía anunció la confiscación de un helicóptero de un metro de largo cerca de la prisión y la captura de cuatro personas que viajaban en el auto. Uno de ellos habría admitido que le pagaron U$S 5.000 para que compre y prepare el helicóptero y que le darían otros U$S 5.000 cuando el artefacto aterrice dentro del penal.

Nueve aparatos

Una fuente policial contó que la aeronave llevaba adherida a su base una pequeña canasta con nueve teléfonos celulares listos para utilizar, envueltos en pañal descartable. Cuando requisaron el auto, los agentes hallaron otros cinco aparatos. La misma fuente de la fuerza brasileña explicó que los prisioneros detenidos por tráfico de estupefacientes suelen utilizar estos aparatos de telefonía para continuar desde la cárcel con sus delitos. Según dijo el efectivo, por vía telefónica se coordina la compra y la venta de narcóticos, tanto dentro como fuera de las prisiones. (Especial)

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