26 Mayo 2009 Seguir en 
SEUL- Corea del Norte realizó ayer su segundo ensayo nuclear, desató una condena generalizada en todo el mundo y provocó que el Consejo de Seguridad de la ONU se reúna de emergencia y repudie por unanimidad la prueba que es una "clara violación" a su resolución de 2006, tras la primera experiencia atómica.
El presidente de EEUU, Barack Obama, remarcó que los intentos de Pyongyang de desarrollar armas nucleares eran una amenaza a la paz y seguridad mundial y que la comunidad internacional debía tomar medidas.
El vecino y benefactor de Corea, China, dijo que se oponía firmemente a la prueba.
Rusia, que también calificó la acción como una amenaza a la seguridad regional, declaró que la prueba nuclear fue equivalente a la bomba atómica arrojada sobre la ciudad japonesa de Nagasaki en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial.
Pero representantes del Tratado para la prohibición completa de ensayos nucleares (CTBTO, por su sigla en inglés), con sede en Viena, dijeron que la magnitud de la última prueba era un poco mayor que la de 2006, 4,52 en la escala de Richter, mientras que la de 2006 fue de 4,1.
Aumentando aún más la tensión, Corea del Norte lanzó tres misiles de corto alcance horas después de la prueba, reveló la agencia de noticias Yonhap.
"Los programas nuclear y balístico de Corea del Norte imponen una grave amenaza a la paz y a la seguridad del mundo", remarcó Obama en Washington. "EEUU y la comunidad mundial deben tomar medidas", añadió.
Alemania, Francia, Gran Bretaña y la UE fueron algunos de los que condenaron la prueba de Pyongyang, mientras que el secretario de la ONU, Ban Ki-moon, apuntó que estaba "muy preocupado". Ayer, el Consejo de Seguridad se reunió de emergencia y se puso a trabajar "en una resolución sobre la materia".
La prueba generó el rechazo de la comunidad mundial, que pidió duras sanciones económicas para impedir que el Estado comunista construya un arsenal nuclear.
Irán, país acusado de desarrollar secretamente armas atómicas y que hizo una prueba de misil la semana pasada, condenó la prueba. Su presidente, Mahmud Ahmadineyad, afirmó también que no tiene cooperación nuclear ni de misiles con Pyongyang.
El poder
Analistas sostienen que Corea del Norte buscará que la prueba aumente su poder en cualquier negociación con EEUU. Pero otros sostienen que el líder norcoreano, Kim Jong-il, cuya salud es incierta luego de reportes de que sufrió una apoplejía el año pasado, también quiere fortalecer su posición local para asegurar la sucesión de uno de sus tres hijos.
El ensayo nuclear asestó otro golpe a los mercados surcoreanos, ya alterados por la posibilidad de disturbios tras el suicidio del ex presidente Roh Moo-hyun el fin de semana, quien había sido cuestionado por su vinculación a un caso de corrupción.
La OTAN exhortó a Corea del Norte a que se abstenga de incrementar la tensión. "Estas acciones irresponsables de Pyongyang representan un serio desafío a la paz, a la seguridad y a la estabilidad de la región", precisó el organismo en un comunicado.
El principal índice del mercado bursátil surcoreano cayó más de un 6% en un momento por temor a que los inversores abandonen el país. Pero la caída duró poco y analistas dijeron que los inversores estaban acostumbrados a las repetidas amenazas del Norte.
El Estado norcoreano está tan aislado que hay poco con qué castigar a un Gobierno autocrático que, desde hace tiempo, pone en riesgo sus acuerdos con el mundo exterior. (Reuters)
El presidente de EEUU, Barack Obama, remarcó que los intentos de Pyongyang de desarrollar armas nucleares eran una amenaza a la paz y seguridad mundial y que la comunidad internacional debía tomar medidas.
El vecino y benefactor de Corea, China, dijo que se oponía firmemente a la prueba.
Rusia, que también calificó la acción como una amenaza a la seguridad regional, declaró que la prueba nuclear fue equivalente a la bomba atómica arrojada sobre la ciudad japonesa de Nagasaki en 1945, al final de la Segunda Guerra Mundial.
Pero representantes del Tratado para la prohibición completa de ensayos nucleares (CTBTO, por su sigla en inglés), con sede en Viena, dijeron que la magnitud de la última prueba era un poco mayor que la de 2006, 4,52 en la escala de Richter, mientras que la de 2006 fue de 4,1.
Aumentando aún más la tensión, Corea del Norte lanzó tres misiles de corto alcance horas después de la prueba, reveló la agencia de noticias Yonhap.
"Los programas nuclear y balístico de Corea del Norte imponen una grave amenaza a la paz y a la seguridad del mundo", remarcó Obama en Washington. "EEUU y la comunidad mundial deben tomar medidas", añadió.
Alemania, Francia, Gran Bretaña y la UE fueron algunos de los que condenaron la prueba de Pyongyang, mientras que el secretario de la ONU, Ban Ki-moon, apuntó que estaba "muy preocupado". Ayer, el Consejo de Seguridad se reunió de emergencia y se puso a trabajar "en una resolución sobre la materia".
La prueba generó el rechazo de la comunidad mundial, que pidió duras sanciones económicas para impedir que el Estado comunista construya un arsenal nuclear.
Irán, país acusado de desarrollar secretamente armas atómicas y que hizo una prueba de misil la semana pasada, condenó la prueba. Su presidente, Mahmud Ahmadineyad, afirmó también que no tiene cooperación nuclear ni de misiles con Pyongyang.
El poder
Analistas sostienen que Corea del Norte buscará que la prueba aumente su poder en cualquier negociación con EEUU. Pero otros sostienen que el líder norcoreano, Kim Jong-il, cuya salud es incierta luego de reportes de que sufrió una apoplejía el año pasado, también quiere fortalecer su posición local para asegurar la sucesión de uno de sus tres hijos.
El ensayo nuclear asestó otro golpe a los mercados surcoreanos, ya alterados por la posibilidad de disturbios tras el suicidio del ex presidente Roh Moo-hyun el fin de semana, quien había sido cuestionado por su vinculación a un caso de corrupción.
La OTAN exhortó a Corea del Norte a que se abstenga de incrementar la tensión. "Estas acciones irresponsables de Pyongyang representan un serio desafío a la paz, a la seguridad y a la estabilidad de la región", precisó el organismo en un comunicado.
El principal índice del mercado bursátil surcoreano cayó más de un 6% en un momento por temor a que los inversores abandonen el país. Pero la caída duró poco y analistas dijeron que los inversores estaban acostumbrados a las repetidas amenazas del Norte.
El Estado norcoreano está tan aislado que hay poco con qué castigar a un Gobierno autocrático que, desde hace tiempo, pone en riesgo sus acuerdos con el mundo exterior. (Reuters)








