25 Mayo 2009 Seguir en 
SUCRE.- Las tensiones raciales resurgieron ayer en la ciudad boliviana de Sucre, cuando millares de indígenas irrumpieron en un engalanado desfile conmemorativo del bicentenario del llamado primer grito libertario de América.
Los "originarios", en gran parte seguidores del presidente izquierdista Evo Morales, no celebraban la gesta libertaria de la que se enorgullece la capital constitucional de Bolivia, sino que recordaban un episodio racista que hace un año agudizó las tensiones políticas en el empobrecido país.
"Esta tensión no se resuelve mientras haya radicales en ambos lados (Gobierno y oposición), mientras ocurran estas marchas forzadas de ambos lados el problema seguirá", dijo el abogado sucrense Alberto Prieto, tras el desfile de los indígenas por la plaza principal. "Fue un buen primer acto de paz", anadió, respecto del paso sin incidentes de los nativos por la plaza en la que el 24 de mayo de 2008 decenas de indígenas fueron desnudados y obligados a besar el suelo y a gritar consignas contra el Gobierno.
Morales, quien no visita Sucre desde que fue abucheado por activistas opositores hace casi dos años, presidirá hoy la celebración central del bicentenario en un pueblo rural a 200 km de la ciudad, sin las autoridades locales. (Reuters)
Los "originarios", en gran parte seguidores del presidente izquierdista Evo Morales, no celebraban la gesta libertaria de la que se enorgullece la capital constitucional de Bolivia, sino que recordaban un episodio racista que hace un año agudizó las tensiones políticas en el empobrecido país.
"Esta tensión no se resuelve mientras haya radicales en ambos lados (Gobierno y oposición), mientras ocurran estas marchas forzadas de ambos lados el problema seguirá", dijo el abogado sucrense Alberto Prieto, tras el desfile de los indígenas por la plaza principal. "Fue un buen primer acto de paz", anadió, respecto del paso sin incidentes de los nativos por la plaza en la que el 24 de mayo de 2008 decenas de indígenas fueron desnudados y obligados a besar el suelo y a gritar consignas contra el Gobierno.
Morales, quien no visita Sucre desde que fue abucheado por activistas opositores hace casi dos años, presidirá hoy la celebración central del bicentenario en un pueblo rural a 200 km de la ciudad, sin las autoridades locales. (Reuters)







