"Tenemos capacidad para consensuar"
Fernández, el ministro de Justicia de la Nación, aclaró que, más allá del resultado electoral, el kirchnerismo mantendrá su estilo de gestión. El funcionario evitó hacer un pronóstico, pero se mostró confiado en un triunfo del Frente para la Victoria. Además calificó a Macri y a De Narváez de vagos.
"Siempre hay que trabajar desde el punto de vista del armado del consenso; no tiene por qué ser de otra manera", dijo ayer el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, Aníbal Fernández, cuando se le consultó si al Gobierno nacional está preparado para modificar su accionar político si es derrotado en los comicios del 28 de junio.
En ese sentido destacó que el oficialismo siempre trabajó, en el ámbito legislativo, sobre la base del consensos, por lo que no debería inquietarle a la Nación la pérdida de bancas legislativas. "No tenemos mayoría en el Congreso, con lo que, todas las medidas que se sacó, que fueron muchas, salieron por consenso; no hay decretos de necesidad y urgencia en esta gestión que no sean para otorgar un derecho. Entonces sí tenemos capacidad para armar consensos, ¿por qué no?", acotó luego de entrevistarse con el gobernador, José Alperovich.
Por la misma senda
Según Fernández, más allá del resultado electoral, el Gobierno seguirá trabajando igual. Y aunque se mostró prudente y evitó pronosticar un porcentaje, desbordó confianza respecto del resultado de las elecciones del 28 de junio. "En estos 45 días la cosa se va a volcar muy fuerte a favor del Frente para la Victoria. No puedo decir cómo será, porque la gente no se comporta de igual modo cuando hay elecciones para cargos ejecutivos que para cargos legislativos. (Pero) estoy convencido de que la sociedad se inclinará fuertemente por nuestra propuesta", vaticinó.
También le bajó el tono a la apocalíptica arenga del ex presidente Néstor Kirchner, que había presagiado el caos si el oficialismo no se alzaba con el triunfo en junio. "Decimos otra cosa. Kirchner tomó un país prendido fuego. Y se fue resolviendo la pobreza, la indigencia, la desocupación. Eso se tiene que defender, porque si cambia la visión política también cambian las posibilidades de que esas medidas sean sostenidas.?Cuando uno dice ?es volver al infierno?, se refiere a aquel que encontramos, porque había interesados en que nada de eso se resuelva", acusó.
Fernández también arremetió contra dos referentes opositores, aliados en una de las principales ofertas opositoras: Francisco de Narváez y Mauricio Macri. "De Narváez en 2006 no fue a votar en el 61% de los casos; en 2007, en el 76%; en 2008, en el 82%. No trabaja. Y Macri tampoco. Son vagos. Si nos les gusta trabajar digámosle a la gente que se dé cuenta de lo que está pasando", criticó.
Según el funcionario, ni De Narváez ni Macri cuentan con hechos para mostrar a la ciudadanía. "Lo único que tienen es plata para hacer campañas fastuosas, de $ 50 millones. El de Macri es el caso más gráfico: lleva dos años de administrador, viene de una familia que se llenó de dinero haciendo obras para el Estado pero no resolvió los problemas de las veredas", cuestionó.
En ese sentido destacó que el oficialismo siempre trabajó, en el ámbito legislativo, sobre la base del consensos, por lo que no debería inquietarle a la Nación la pérdida de bancas legislativas. "No tenemos mayoría en el Congreso, con lo que, todas las medidas que se sacó, que fueron muchas, salieron por consenso; no hay decretos de necesidad y urgencia en esta gestión que no sean para otorgar un derecho. Entonces sí tenemos capacidad para armar consensos, ¿por qué no?", acotó luego de entrevistarse con el gobernador, José Alperovich.
Por la misma senda
Según Fernández, más allá del resultado electoral, el Gobierno seguirá trabajando igual. Y aunque se mostró prudente y evitó pronosticar un porcentaje, desbordó confianza respecto del resultado de las elecciones del 28 de junio. "En estos 45 días la cosa se va a volcar muy fuerte a favor del Frente para la Victoria. No puedo decir cómo será, porque la gente no se comporta de igual modo cuando hay elecciones para cargos ejecutivos que para cargos legislativos. (Pero) estoy convencido de que la sociedad se inclinará fuertemente por nuestra propuesta", vaticinó.
También le bajó el tono a la apocalíptica arenga del ex presidente Néstor Kirchner, que había presagiado el caos si el oficialismo no se alzaba con el triunfo en junio. "Decimos otra cosa. Kirchner tomó un país prendido fuego. Y se fue resolviendo la pobreza, la indigencia, la desocupación. Eso se tiene que defender, porque si cambia la visión política también cambian las posibilidades de que esas medidas sean sostenidas.?Cuando uno dice ?es volver al infierno?, se refiere a aquel que encontramos, porque había interesados en que nada de eso se resuelva", acusó.
Fernández también arremetió contra dos referentes opositores, aliados en una de las principales ofertas opositoras: Francisco de Narváez y Mauricio Macri. "De Narváez en 2006 no fue a votar en el 61% de los casos; en 2007, en el 76%; en 2008, en el 82%. No trabaja. Y Macri tampoco. Son vagos. Si nos les gusta trabajar digámosle a la gente que se dé cuenta de lo que está pasando", criticó.
Según el funcionario, ni De Narváez ni Macri cuentan con hechos para mostrar a la ciudadanía. "Lo único que tienen es plata para hacer campañas fastuosas, de $ 50 millones. El de Macri es el caso más gráfico: lleva dos años de administrador, viene de una familia que se llenó de dinero haciendo obras para el Estado pero no resolvió los problemas de las veredas", cuestionó.









