10 Mayo 2009 Seguir en 
PRETORIA.- Jacob Zuma juró ayer como presidente de Sudáfrica después de un increíble regreso político y rápidamente destacó los desafíos que enfrenta mientras la mayor economía del continente se dirige hacia una recesión. La toma de poder de Zuma, de 67 años, parecía imposible durante los turbulentos años en que acusaciones de corrupción y violación casi lo arruinaron, en crisis que podrían haber sepultado a muchos políticos. Aunque el nuevo presidente prometió que ayudaría a los sudafricanos a cumplir con sus sueños, destacó un sombrío enfoque sobre la economía del país, que ya podría haber ingresado en su primera recesión en 17 años. "Debemos reconocer que nos encontramos en tiempos económicos difíciles. Los empleos se están perdiendo en cada economía de todo el mundo", afirmó durante el discurso inaugural de su presidencia. (Reuter)







