10 Mayo 2009 Seguir en 
AMMAN, Jordania.- El papa Benedicto XVI se dirigió ayer directamente a los musulmanes para advertirles sobre los peligros de la "manipulación ideológica" de la religión durante su visita a la mayor mezquita de Jordania, en el segundo día de su peregrinación por Medio Oriente. Además, el Pontífice en una recorrida por el Monte Nebo, al oeste de Jordania, expresó la importancia de "superar los obstáculos que se interponen en la reconciliación entre los hebreos y los cristianos". El Monte Nebo es el lugar desde el cual Moisés contempló la Tierra Prometida por Dios, según rezan las Sagradas Escrituras.
Ante los principales dignatarios musulmanes reunidos frente a la imponente y moderna mezquita de Al Hussein ben Talal, Benedicto XVI criticó a los que sostienen que "la religión es inevitablemente una causa de división en nuestro mundo" y que minimizan su importancia. El Pontífice, que está sentando nuevas bases para un acercamiento con el mundo islámico, reconoció "la existencia de tensiones y de divisiones entre los miembros de las distintas tradiciones religiosas".
El jefe de la iglesia católica subrayó que muchas veces "la manipulación ideológica de la religión, a veces con fines políticos, es el verdadero catalizador de tensiones y de divisiones y, a veces, incluso de violencias en la sociedad".
A los creyentes de todas las confesiones el Papa invitó a "ser coherentes con sus principios y sus creencias".
Durante su visita a la mezquita, el papa Benedicto XVI no tuvo que quitarse los zapatos en el lugar porque los organizadores le prepararon un recorrido que no lo exigía, explicó a la prensa el portavoz del Vaticano, el sacerdote Federico Lombardi. Benedicto XVI estaba preparado para sacárselos, pero sus acompañantes le hicieron emprender un recorrido especial y no le pidieron que lo hiciera", explicó, haciendo hincapié en que no había que interpretar lo ocurrido como una falta de respeto. (Reuter-DPA-Télam)
Ante los principales dignatarios musulmanes reunidos frente a la imponente y moderna mezquita de Al Hussein ben Talal, Benedicto XVI criticó a los que sostienen que "la religión es inevitablemente una causa de división en nuestro mundo" y que minimizan su importancia. El Pontífice, que está sentando nuevas bases para un acercamiento con el mundo islámico, reconoció "la existencia de tensiones y de divisiones entre los miembros de las distintas tradiciones religiosas".
El jefe de la iglesia católica subrayó que muchas veces "la manipulación ideológica de la religión, a veces con fines políticos, es el verdadero catalizador de tensiones y de divisiones y, a veces, incluso de violencias en la sociedad".
A los creyentes de todas las confesiones el Papa invitó a "ser coherentes con sus principios y sus creencias".
Durante su visita a la mezquita, el papa Benedicto XVI no tuvo que quitarse los zapatos en el lugar porque los organizadores le prepararon un recorrido que no lo exigía, explicó a la prensa el portavoz del Vaticano, el sacerdote Federico Lombardi. Benedicto XVI estaba preparado para sacárselos, pero sus acompañantes le hicieron emprender un recorrido especial y no le pidieron que lo hiciera", explicó, haciendo hincapié en que no había que interpretar lo ocurrido como una falta de respeto. (Reuter-DPA-Télam)
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