09 Mayo 2009 Seguir en 
AMMAN.- El papa Benedicto XVI abogó por la paz y la libertad de credos en Cercano Oriente, a la vez que expresó su profundo respeto por el islam al iniciar ayer por Ammán, capital de Jordania, una visita de ocho días a Tierra Santa.
"La libertad religiosa es naturalmente un derecho humano fundamental y mi esperanza ferviente es que sean cada vez más firmes y mejor defendidos, no sólo en Cercano Oriente, sino también en todo el mundo", dijo el Papa a su llegada al aeropuerto internacional de Ammán.
El Papa fue recibido por el rey de Jordania, Abdullah II, junto con la reina Rania, miembros de la familia real y responsables políticos y dignatarios religiosos. Benedicto XVI, que realiza su primer viaje a un país arábe desde que inició su pontificado en 2005, pronunció su discurso en italiano.
"Mi visita a Jordania me brinda la feliz oportunidad de expresar mi profundo respeto por la comunidad musulmana", añadió el Papa. De esta manera trató de aclarar la disertación que brindó sobre violencia e islam al inicio de su pontificado, en la universidad alemana de Ratisbona en 2006, que causó disgusto en el mundo musulmán. Por ello, varios líderes islamistas jordanos criticaron la visita papal y exigieron disculpas por aquel discurso.
El jefe de la Iglesia católica reconoció igualmente el papel que Jordania cumple para la paz en la región y elogió sus iniciativas a favor del diálogo interreligioso.
Esfuerzos
Por su parte, el rey de Jordania, donde viven unos 200.000 cristianos -la mitad católicos- entre sus seis millones de habitantes, prometió combatir "la provocación, las ideologías que tienen la ambición de dividir y que hacen planear la amenaza de sufrimientos indecibles".
"Aquí, ahora, debemos crear un nuevo diálogo global, de comprensión y de buena voluntad", señaló el monarca.
El Papa aprovechó la ocasión para recordar los esfuerzos a favor de la paz por parte del rey Hussein de Jordania, padre del actual soberano, así como la acogida que ese país ofrece a los refugiados de Irak.
Durante el vuelo que lo condujo a Ammán, el jefe de la Iglesia católica defendió el diálogo trilateral entre las tres grandes religiones monoteístas -cristiana, judía e islámica- para alcanzar la paz en Cercano Oriente
Según el Papa, la Iglesia católica apoya posiciones razonables en ese proceso de paz y consideró que puede contribuir favorablemente porque no es una fuerza política, sino espiritual. El Vaticano está a favor de la creación de un Estado palestino, pero el nuevo gobierno israelí rechaza esa solución.
En la tarde, el Papa visitó un centro para la rehabilitación de minusválidos de la capital jordana donde reiteró que viaja como peregrino de paz. "Vengo con una sola intención, una esperanza: orar por el don precioso de la unión y de la paz, especialmente para Cercano Oriente", dijo.
"Paz para Jerusalén, para Tierra Santa; paz duradera que nace de la justicia, la integridad, la compasión. La paz que surge de la humildad, del perdón, del deseo profundo de vivir en armonía los unos con los otros", agregó durante su visita al centro Regina Pacis, administrado por voluntarios jordanos, tanto cristianos como musulmanes.
En Jordania, Benedicto XVI permanecerá tres días y visitará una mezquita -la segunda visita de ese tipo durante su pontificado- y el lugar donde se dice que Jesús fue bautizado, en las márgenes del río Jordán.
El lunes viajará a Israel para una visita de cinco días que incluye Jerusalén, Belén y Nazaret. (AFP)
"La libertad religiosa es naturalmente un derecho humano fundamental y mi esperanza ferviente es que sean cada vez más firmes y mejor defendidos, no sólo en Cercano Oriente, sino también en todo el mundo", dijo el Papa a su llegada al aeropuerto internacional de Ammán.
El Papa fue recibido por el rey de Jordania, Abdullah II, junto con la reina Rania, miembros de la familia real y responsables políticos y dignatarios religiosos. Benedicto XVI, que realiza su primer viaje a un país arábe desde que inició su pontificado en 2005, pronunció su discurso en italiano.
"Mi visita a Jordania me brinda la feliz oportunidad de expresar mi profundo respeto por la comunidad musulmana", añadió el Papa. De esta manera trató de aclarar la disertación que brindó sobre violencia e islam al inicio de su pontificado, en la universidad alemana de Ratisbona en 2006, que causó disgusto en el mundo musulmán. Por ello, varios líderes islamistas jordanos criticaron la visita papal y exigieron disculpas por aquel discurso.
El jefe de la Iglesia católica reconoció igualmente el papel que Jordania cumple para la paz en la región y elogió sus iniciativas a favor del diálogo interreligioso.
Esfuerzos
Por su parte, el rey de Jordania, donde viven unos 200.000 cristianos -la mitad católicos- entre sus seis millones de habitantes, prometió combatir "la provocación, las ideologías que tienen la ambición de dividir y que hacen planear la amenaza de sufrimientos indecibles".
"Aquí, ahora, debemos crear un nuevo diálogo global, de comprensión y de buena voluntad", señaló el monarca.
El Papa aprovechó la ocasión para recordar los esfuerzos a favor de la paz por parte del rey Hussein de Jordania, padre del actual soberano, así como la acogida que ese país ofrece a los refugiados de Irak.
Durante el vuelo que lo condujo a Ammán, el jefe de la Iglesia católica defendió el diálogo trilateral entre las tres grandes religiones monoteístas -cristiana, judía e islámica- para alcanzar la paz en Cercano Oriente
Según el Papa, la Iglesia católica apoya posiciones razonables en ese proceso de paz y consideró que puede contribuir favorablemente porque no es una fuerza política, sino espiritual. El Vaticano está a favor de la creación de un Estado palestino, pero el nuevo gobierno israelí rechaza esa solución.
En la tarde, el Papa visitó un centro para la rehabilitación de minusválidos de la capital jordana donde reiteró que viaja como peregrino de paz. "Vengo con una sola intención, una esperanza: orar por el don precioso de la unión y de la paz, especialmente para Cercano Oriente", dijo.
"Paz para Jerusalén, para Tierra Santa; paz duradera que nace de la justicia, la integridad, la compasión. La paz que surge de la humildad, del perdón, del deseo profundo de vivir en armonía los unos con los otros", agregó durante su visita al centro Regina Pacis, administrado por voluntarios jordanos, tanto cristianos como musulmanes.
En Jordania, Benedicto XVI permanecerá tres días y visitará una mezquita -la segunda visita de ese tipo durante su pontificado- y el lugar donde se dice que Jesús fue bautizado, en las márgenes del río Jordán.
El lunes viajará a Israel para una visita de cinco días que incluye Jerusalén, Belén y Nazaret. (AFP)
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