08 Mayo 2009 Seguir en 
Un hombre armado irrumpió anoche en un edificio céntrico, obligó a una joven a facilitarle el acceso a su departamento y, amenazando a la familia, se llevó joyas, dinero y celulares. El hecho ocurrió en un condominio de Santiago al 500.
Alrededor de las 21.30, Paula María Fernández entró al edificio y tomó el ascensor para subir al primer piso, donde vive junto con sus padres, su hermano más chico y su pequeño hijito. Según contó a LA GACETA, sin sospechar nada aún, en el hall se topó con el ladrón, que subió por las escaleras.
Mientras abría la puerta del departamento, el sujeto la encañonó y entró juntó con ella. Una vez en el lugar, apuntando con el arma a su padre, Juan Luis Fernández, a su madre, María Elena Zelarayán y a su hermano Juan, les pidió que les entregaran sus pertenencias. "Lo único que le suplicaba era que no matara a mi bebé", contó la mujer, aún acongojada.
Según la familia, el malviviente se tapaba la cara con su propia ropa, pero aún así podían verlo. "Noté que tenía los ojos rojos, como si actuara drogado", comentó Zelarayán. LA GACETA ©
Alrededor de las 21.30, Paula María Fernández entró al edificio y tomó el ascensor para subir al primer piso, donde vive junto con sus padres, su hermano más chico y su pequeño hijito. Según contó a LA GACETA, sin sospechar nada aún, en el hall se topó con el ladrón, que subió por las escaleras.
Mientras abría la puerta del departamento, el sujeto la encañonó y entró juntó con ella. Una vez en el lugar, apuntando con el arma a su padre, Juan Luis Fernández, a su madre, María Elena Zelarayán y a su hermano Juan, les pidió que les entregaran sus pertenencias. "Lo único que le suplicaba era que no matara a mi bebé", contó la mujer, aún acongojada.
Según la familia, el malviviente se tapaba la cara con su propia ropa, pero aún así podían verlo. "Noté que tenía los ojos rojos, como si actuara drogado", comentó Zelarayán. LA GACETA ©







