08 Mayo 2009 Seguir en 
WASHINGTON.- El presupuesto estadounidense destinado a la guerra en Afganistán, considerada una prioridad por el presidente Barack Obama, sobrepasará por primera vez en 2010 el costo de la guerra en Irak, según cifras presentadas ayer por el Pentágono.
Se pide U$S 130.000 millones para misiones en el exterior, incluyendo U$S 65.000 millones para Afganistán y U$S 61.000 millones para Irak.
"Este pedido es donde se va a ver el cambio, no solo en términos de dólares o recursos, sino también en capacidad de combate, del escenario iraquí al escenario afgano", señaló el vicealmirante Steve Stanley, director de estructura para el Estado Mayor estadounidense.
El presupuesto de U$S 130.000 millones requerido por los dos conflictos en 2010 comprende asimismo un programa de U$S 1.500 millones denominado "respuesta de urgencia del comando", destinado a cubrir necesidades urgentes de financiamiento sobre el terreno en materia de reconstrucción y de ayuda humanitaria.
En 2009, esta partida de urgencia destinada a Irak y a Afganistán quedó distribuida en partes iguales, pero en 2010 se dedicarán a Afganistán U$S 1.200 millones sobre un total de U$S 1.500 millones.
"Esto refleja bien la prioridad del gobierno", comentó el vicealmirante Stanley.
En efecto, el presidente Obama reorientó la prioridad militar estadounidense de Irak hacia Afganistán, estimando que se trataba del frente central de la guerra contra el terrorismo.
Por otra parte, unos 136.000 soldados estadounidenses están desplegados actualmente en Irak, pero deben retirarse progresivamente del país hasta 2011, según el acuerdo de seguridad firmado en 2008 entre Washington y Bagdad.
Al mismo tiempo, para contener la violencia en Afganistán, la Casa Blanca decidió destacar allí 21.000 soldados adicionales a los 70.000 miembros de las fuerzas internacionales de paz que ya están en el terreno. Hasta fin de año, el contingente estadounidense debería pasar de los actuales 45.000 a 68.000 hombres.
Orden drástica
En tanto, el gobierno de Pakistán ordenó ayer al Ejército eliminar a los extremistas, lo que parece anticipar una gran ofensiva contra los talibanes que se enfrentan a las fuerzas de seguridad en un valle en el noroeste del país.
El Gobierno de Hamid Karzai centro su accionar en lo que está ocurriendo en el valle del Swat. Esta zona se convirtió en una prueba sobre su determinación para combatir la creciente insurgencia talibán, que ha alarmado a Estados Unidos y a Occidente. (AFP)
Se pide U$S 130.000 millones para misiones en el exterior, incluyendo U$S 65.000 millones para Afganistán y U$S 61.000 millones para Irak.
"Este pedido es donde se va a ver el cambio, no solo en términos de dólares o recursos, sino también en capacidad de combate, del escenario iraquí al escenario afgano", señaló el vicealmirante Steve Stanley, director de estructura para el Estado Mayor estadounidense.
El presupuesto de U$S 130.000 millones requerido por los dos conflictos en 2010 comprende asimismo un programa de U$S 1.500 millones denominado "respuesta de urgencia del comando", destinado a cubrir necesidades urgentes de financiamiento sobre el terreno en materia de reconstrucción y de ayuda humanitaria.
En 2009, esta partida de urgencia destinada a Irak y a Afganistán quedó distribuida en partes iguales, pero en 2010 se dedicarán a Afganistán U$S 1.200 millones sobre un total de U$S 1.500 millones.
"Esto refleja bien la prioridad del gobierno", comentó el vicealmirante Stanley.
En efecto, el presidente Obama reorientó la prioridad militar estadounidense de Irak hacia Afganistán, estimando que se trataba del frente central de la guerra contra el terrorismo.
Por otra parte, unos 136.000 soldados estadounidenses están desplegados actualmente en Irak, pero deben retirarse progresivamente del país hasta 2011, según el acuerdo de seguridad firmado en 2008 entre Washington y Bagdad.
Al mismo tiempo, para contener la violencia en Afganistán, la Casa Blanca decidió destacar allí 21.000 soldados adicionales a los 70.000 miembros de las fuerzas internacionales de paz que ya están en el terreno. Hasta fin de año, el contingente estadounidense debería pasar de los actuales 45.000 a 68.000 hombres.
Orden drástica
En tanto, el gobierno de Pakistán ordenó ayer al Ejército eliminar a los extremistas, lo que parece anticipar una gran ofensiva contra los talibanes que se enfrentan a las fuerzas de seguridad en un valle en el noroeste del país.
El Gobierno de Hamid Karzai centro su accionar en lo que está ocurriendo en el valle del Swat. Esta zona se convirtió en una prueba sobre su determinación para combatir la creciente insurgencia talibán, que ha alarmado a Estados Unidos y a Occidente. (AFP)
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