07 Mayo 2009 Seguir en 
LA PAZ.- Líderes cívicos de Santa Cruz calificaron de complot y de intento de amedrentamiento la acusación de la fiscalía boliviana de que el prefecto de esa región, Rubén Costas, y otros dirigentes opositores están ligados a un desarticulado grupo de milicianos, sindicados de haber querido matar al presidente Evo Morales. La posición del fiscal Marcelo Sosa provocó un fuerte pronunciamiento de un comité civil-empresarial de Santa Cruz, que resolvió "condenar la actitud del Gobierno de amedrentar a los líderes autonomistas con este complot absurdo". En una publicación, declararon ayer el "estado de emergencia y movilización general de toda la institucionalidad" y ratificaron que no cesarán en el reclamo de gobiernos autónomos, que el Ejecutivo interpreta como impulsos segregacionistas. (AFP)







