HERAT, Afganistán.- Ataques aéreos liderados por Estados Unidos provocaron la muerte a decenas de civiles afganos, entre ellos mujeres y niños, según informó hoy la Cruz Roja. El hecho podría ensombrecer una reunión entre líderes afganos y estadounidenses prevista para hoy.
El presidente del país musulman, Hamid Karzai, que está en Washington para entrevistarse con el mandatario demócrata, Barack Obama, por primera vez desde que asumió en el poder, envió a una delegación conjunta compuesta por funcionarios de su país y de Estados Unidos para investigar el incidente.
Rechazo rotundo
"El presidente calificó la pérdida de civiles como injustificable e inaceptable y se lo planteará a Obama", indicó un representante del gobierno afgano. En tanto, la portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja, Jessica Barry, dijo que el grupo con sede en Ginebra había enviado un equipo que llegó al lugar de los ataques aéreos ayer por la tarde.
"Hay mujeres y niños que fueron asesinados. Parece que estaban tratando de cobijarse en unas casas cuando fueron alcanzados por los explosivos", explicó. Los rescatistas registraron casas destruidas y decenas de cadáveres, lo que supone la primera confirmación internacional del incidente. La vocera detalló que entre los fallecidos había un voluntario de primeros auxilios de la Media Luna Roja afgana, que murió junto a otros 13 miembros de su familia.
Las fuerzas lideradas por Estados Unidos en el país árabe reconocieron que se vieron implicadas en combates y ataques aéreos en el distrito Bala Boluk, que comenzaron el lunes y continuaron hasta ayer. Además, agregaron que investigaban conjuntamente las informaciones de víctimas civiles junto a las autoridades afganas. El jefe de la Policía de Watandar dijo que las guerrillas talibán habían usado a civiles como escudos humanos, apiñándolos en viviendas de los poblados de Geraani y de Ganj Abad, que fueron atacados por los aviones de la coalición liderada por Estados Unidos.
"Los combates ocurrían en otro poblado, pero los talibanes escaparon a esos otros dos sitios donde usaron a la gente como escudos humanos. El ataque aéreo mató a unas 120 personas y destruyó 17 casas", informaron las fuerzas de seguridad. Los pobladores del lugar transportaron en camiones alrededor de 30 cadáveres a Farah, la capital provincial, para dar pruebas de lo que había ocurrido. (Reuters)








