La prostituta de El Bajo habría sido asesinada por un policía

"Soy inocente", dijo el imputado del crimen.

06 Mayo 2009
Su cara era habitual en la zona de El Bajo.?Por eso, los testigos brindaron datos certeros para esclarecer el caso de Lorena Ferreyra (o Ponce o Brito), la chica ultimada el sábado de un disparo presuntamente por un cabo de la Policía. "Soy inocente", repitió una y mil veces el imputado, de 28 años. El uniformado, que trabaja en una repartición de la capital, fue detenido ayer a la madrugada en su casa de Mancopa, Leales, donde se secuestraron varios elementos que lo vincularían con el hecho que causó conmoción en la zona de la ex terminal.
Una de las claves del caso es el arma utilizada para matar a la muchacha. Según la autopsia, Lorena fue ultimada a menos de un metro por una pistola calibre 9 milímetros. Además, en la cuadra de calle Charcas y pasaje Díaz Vélez, donde se produjo el crimen, se encontró una vaina servida de ese calibre.
Cuando le preguntaron al imputado dónde estaba su pistola reglamentaria, contestó: "la perdí en diciembre, pero todavía no hice la denuncia. Mientras tanto, estoy utilizando la de mi mamá, que también es agente".
Lorena fue asesinada en plena calle. Los testigos afirmaron a la Policía que el disparo se escuchó cerca de las 21.30. Minutos antes, ella había sido vista discutiendo con el homicida en una oscura vereda de la calle Charcas, entre Sargento Gómez y Díaz Vélez. Junto con ellos estaba una mujer conocida como "Abril".

"No te voy a dar nada"
Según la hipótesis de los investigadores, el cabo imputado del crimen había concurrido en su motocicleta para pedir "colaboración" a mujeres que trabajan en la calle. Al parecer, cuando habló con "Abril", ella le contestó que aún no tenía dinero. Entonces, habría abordado a Lorena. "Yo a vos no te doy nada", dicen los investigadores que contestó la joven. Eso habría motivado la pelea. Jorge, de 45 años, estaba en un bar cuando escuchó el disparo. "Vi a la chica caer y al muchacho que se subía a la moto. Me sorprendió la tranquilidad del tipo, porque se fue lentamente, como si se estuviera yendo a comprar una gaseosa", relató.
El lunes, "Abril" declaró en la Fiscalía IV, y negó conocer al homicida. Además, dijo que conocía a la víctima por ser "compañeras de trabajo". "En esto estamos expuestas a todo", sostuvo.
Gracias a las descripciones proporcionadas por testigos, especialistas de Criminalística esbozaron un identikit del asesino. Los investigadores sabían que se trataba de un hombre joven que se movilizaba en una moto negra y roja. Incluso, hubo quienes afirmaron haberlo visto antes en la zona de la ex Terminal. El lunes, analizando todos los elementos, los investigadores direccionaron sus sospechas hacia el cabo. El fiscal Carlos Sale solicitó una orden de allanamiento, y una comisión de la División?Homicidios irrumpió ayer a la madrugada en la casa del imputado.
Luego de detener al policía, los investigadores secuestraron una motocicleta Gilera Smash roja y negra, cuatro teléfonos celulares y un cargador 9 milímetros. En su casa no estaba el arma homicida.

Interrogantes
"Estamos trabajando para resolver todos los interrogantes", afirmó en diálogo con LA GACETA el comisario Miguel Gómez, jefe de la División Homicidios y Delitos Complejos.?El, junto al comisario?Hugo Cabezas, está a cargo de la investigación del caso, bajo las directivas del fiscal Sale.
Una de las primeras cosas que llamó la atención de los policías es que Lorena registraba tres identidades en Antecedentes Policiales. Tras su muerte, como ningún familiar se acercó para reclamar el cuerpo, los investigadores remitieron sus huellas dactilares a ese departamento policial. Se sorprendieron al ver que había dado tres apellidos en sendas detenciones por faltas: Ferreyra, Porcel y Brito.
Otra cosa que desconcierta a los policías es que nadie sabe dónde vivía Lorena. "A la gente de El?Bajo le dio diferentes direcciones. A algunos les decía que era de ?La Bombilla?, y a otros que era de barrio 11 de Marzo o de La Florida", afirmó una fuente policial. Tampoco se sabe a ciencia cierta su edad, aunque se estima que tenía entre 18 y 19 años. Según fuentes judiciales, la investigación se vio entorpecida porque aún ningún familiar reclamó el cuerpo de Lorena. Ayer, incluso, la Justicia tuvo que ordenar que la joven fuera sepultada, ya que no podía continuar en la Morgue Judicial. "Sin embargo, creemos que el caso está esclarecido", sostuvo una fuente judicial.

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