Trató de asaltar un drugstore, quiso escapar y lo apalearon
Un joven delincuente fue capturado por vecinos en la esquina de Mendoza y Salta. La dueña del local, que tuvo una suba de presión, comenzó a gritar y eso asustó al delincuente. "No había un solo policía en las cercanías", se quejó un hombre.
06 Mayo 2009 Seguir en 
"¡Mátenlo con su propia arma!", dicen que gritó un peatón indignado, mientras entre seis o siete personas golpeaban al delincuente que había asaltado un drugstore de calle Salta al 200. El ladrón, de 18 años, fue arrestado, pero para la víctima del asalto la experiencia fue terrible. "Como estoy operada del corazón me tuvieron que llevar a una clínica. Tenía la presión en 17", dijo, aún consternada, la dueña del local.
El asalto fue perpetrado cerca de las 18.30 del lunes, en el local situado en calle Salta 228. A esa hora, según los vecinos, la zona suele estar congestionada: cinco líneas de colectivos tienen parada en esa cuadra y decenas de personas acuden allí para volver a sus casas. Pero nada de eso pareció preocuparle a "Banderita", a quien la Policía calificó como un "peligroso asaltante".
"Yo estaba barriendo la vereda cuando escuché que un muchacho gritaba: ?¡llamen a la Policía, hay un chico con un arma!?. Pero no apareció nadie", indicó Olga Montenegro, una vecina.
Para cuando la mujer escuchó los gritos, "Banderita" ya estaba amenazando a la dueña del drugstore. "Había entrado antes al negocio, preguntando si vendía tarjetas. ?Ya la llamo a mi tía?, me dijo, y salió.?Cuando volvió, ya traía la pistola en la mano", dijo la víctima, que pidió la reserva de su identidad por temor a represalias. Y agregó: "cuando lo vi, no sé por qué, me puse como loca. ?¡Qué tarjeta ni plata!?, le grité. Y parece que el muchacho se asustó porque salió corriendo", señaló la mujer.
"Banderita" corrió hacia la calle Mendoza, donde subió a un taxi que, según la Policía, era conducido por Pablo Humberto Díaz. "Incluso había una pasajera, pero logró bajarse", relató Raúl Palavecino, quien vio todo desde su agencia de quinielas ubicada a metros de allí. El hombre agregó que el taxista logró reducir a "Banderita" y quitarle la pistola. "Después al chango lo rodearon entre otros taxistas y los hijos de la mujer. No había ni un solo policía cerca", expresó.
Montenegro aseguró que hubo quienes golpearon al delincuente, aunque no logró identificarlos. "Un tipo gritaba que lo maten con su propia arma. Pasa que la gente está desesperada y ya no sabe cómo reaccionar", señaló la vecina.
Minutos después, personal de Patrulla Urbana, al mando del comisario Luis Ibáñez, trasladó a "Banderita" a la sede policial. El muchacho, que tendría antecedentes por robo, quedó a disposición de la Fiscalía IV. En su poder le encontraron un revólver calibre 22 con seis cartuchos, listos para ser disparados.
"Algo terrible"
"Realmente fue algo terrible; vivimos una inseguridad atroz. No puede ser que nadie haya estado vigilando esta cuadra cuando es un mundo de gente", indicó la víctima de "Banderita".
Los comerciantes de la zona afirman que todos sufrieron la agresión de los delincuentes. "A mí me asaltaron dos veces en menos de un año. Y hace poco me quedé helada viendo cómo le robaban a un vecino", dijo Karina Elías, dueña de una panadería. "Realmente, no es una zona fácil. A nosotros no nos pasó algo tan violento como a la señora de al lado. Pero sí nos arrebataron varios celulares de la vidriera", indicó Pablo Avila, encargado de un local. Ayer, el drugstore asaltado permaneció cerrado todo el día. "Están esperando que pase algo malo para hacer algo", concluyó la propietaria.
El asalto fue perpetrado cerca de las 18.30 del lunes, en el local situado en calle Salta 228. A esa hora, según los vecinos, la zona suele estar congestionada: cinco líneas de colectivos tienen parada en esa cuadra y decenas de personas acuden allí para volver a sus casas. Pero nada de eso pareció preocuparle a "Banderita", a quien la Policía calificó como un "peligroso asaltante".
"Yo estaba barriendo la vereda cuando escuché que un muchacho gritaba: ?¡llamen a la Policía, hay un chico con un arma!?. Pero no apareció nadie", indicó Olga Montenegro, una vecina.
Para cuando la mujer escuchó los gritos, "Banderita" ya estaba amenazando a la dueña del drugstore. "Había entrado antes al negocio, preguntando si vendía tarjetas. ?Ya la llamo a mi tía?, me dijo, y salió.?Cuando volvió, ya traía la pistola en la mano", dijo la víctima, que pidió la reserva de su identidad por temor a represalias. Y agregó: "cuando lo vi, no sé por qué, me puse como loca. ?¡Qué tarjeta ni plata!?, le grité. Y parece que el muchacho se asustó porque salió corriendo", señaló la mujer.
"Banderita" corrió hacia la calle Mendoza, donde subió a un taxi que, según la Policía, era conducido por Pablo Humberto Díaz. "Incluso había una pasajera, pero logró bajarse", relató Raúl Palavecino, quien vio todo desde su agencia de quinielas ubicada a metros de allí. El hombre agregó que el taxista logró reducir a "Banderita" y quitarle la pistola. "Después al chango lo rodearon entre otros taxistas y los hijos de la mujer. No había ni un solo policía cerca", expresó.
Montenegro aseguró que hubo quienes golpearon al delincuente, aunque no logró identificarlos. "Un tipo gritaba que lo maten con su propia arma. Pasa que la gente está desesperada y ya no sabe cómo reaccionar", señaló la vecina.
Minutos después, personal de Patrulla Urbana, al mando del comisario Luis Ibáñez, trasladó a "Banderita" a la sede policial. El muchacho, que tendría antecedentes por robo, quedó a disposición de la Fiscalía IV. En su poder le encontraron un revólver calibre 22 con seis cartuchos, listos para ser disparados.
"Algo terrible"
"Realmente fue algo terrible; vivimos una inseguridad atroz. No puede ser que nadie haya estado vigilando esta cuadra cuando es un mundo de gente", indicó la víctima de "Banderita".
Los comerciantes de la zona afirman que todos sufrieron la agresión de los delincuentes. "A mí me asaltaron dos veces en menos de un año. Y hace poco me quedé helada viendo cómo le robaban a un vecino", dijo Karina Elías, dueña de una panadería. "Realmente, no es una zona fácil. A nosotros no nos pasó algo tan violento como a la señora de al lado. Pero sí nos arrebataron varios celulares de la vidriera", indicó Pablo Avila, encargado de un local. Ayer, el drugstore asaltado permaneció cerrado todo el día. "Están esperando que pase algo malo para hacer algo", concluyó la propietaria.







