05 Mayo 2009 Seguir en 
Los teléfonos del Juzgado Federal no dejaron de sonar en toda la tarde. Dos importantes procedimientos antidrogas se sucedieron con diferencia de pocas horas y los policías pedían instrucciones.
Ayer, luego del descubrimiento de los 95 kilos de marihuana, personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas se incautó de poco más de 10 kilos de cocaína que estaban en la bodega de un ómnibus.
La información
Según indicaron fuentes de la fuerza, desde hace un mes habían recibido una información acerca de que constantemente se enviaba equipaje hacia Buenos Aires en el que se ocultaba la cocaína. Los policías, al mando del oficial Eladio Juárez y de los comisarios Fabián Salvatore, Guido Romano y Miguel Juárez, comenzaron a hacer controles regularmente en la zona de Cabo Vallejo, Trancas, casi en el límite con Salta, pero no habían podido dar con los cargamentos. Hasta que ayer tuvieron suerte. Cuando hicieron detener el colectivo que circulaba desde Salta hacia Rosario les pidieron a los pasajeros que sacaran el equipaje de la bodega. Así, luego de algunos minutos quedó únicamente un bolso, del que nadie se hizo cargo. Cuando los policías lo abrieron descubrieron en el interior 10 panes compactados. Luego de hacer una pericia, comprobaron que se trataba de cocaína de alta pureza.
Una sospechosa
La droga estaba debajo de ropa de mujer y de bebé. Entre los pasajeros había una ciudadana boliviana que viajaba con una criatura y llevaba únicamente un bolso de mano. Los policías sospechan que era ella quien transportaba la cocaína y al cierre de esta edición trataban de obtener pruebas.
El juez federal Daniel Bejas ordenó que no se detuviera a nadie a no ser que hubiera pistas fehacientes para acreditar la propiedad de la cocaína.
Ayer, luego del descubrimiento de los 95 kilos de marihuana, personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas se incautó de poco más de 10 kilos de cocaína que estaban en la bodega de un ómnibus.
La información
Según indicaron fuentes de la fuerza, desde hace un mes habían recibido una información acerca de que constantemente se enviaba equipaje hacia Buenos Aires en el que se ocultaba la cocaína. Los policías, al mando del oficial Eladio Juárez y de los comisarios Fabián Salvatore, Guido Romano y Miguel Juárez, comenzaron a hacer controles regularmente en la zona de Cabo Vallejo, Trancas, casi en el límite con Salta, pero no habían podido dar con los cargamentos. Hasta que ayer tuvieron suerte. Cuando hicieron detener el colectivo que circulaba desde Salta hacia Rosario les pidieron a los pasajeros que sacaran el equipaje de la bodega. Así, luego de algunos minutos quedó únicamente un bolso, del que nadie se hizo cargo. Cuando los policías lo abrieron descubrieron en el interior 10 panes compactados. Luego de hacer una pericia, comprobaron que se trataba de cocaína de alta pureza.
Una sospechosa
La droga estaba debajo de ropa de mujer y de bebé. Entre los pasajeros había una ciudadana boliviana que viajaba con una criatura y llevaba únicamente un bolso de mano. Los policías sospechan que era ella quien transportaba la cocaína y al cierre de esta edición trataban de obtener pruebas.
El juez federal Daniel Bejas ordenó que no se detuviera a nadie a no ser que hubiera pistas fehacientes para acreditar la propiedad de la cocaína.









