05 Mayo 2009 Seguir en 
Madrid.- El País Vasco tendrá a partir de hoy el primer "lehendakari" socialista. En el Parlamento vasco de Vitoria, Patxi López, de 49 años, será investido por mayoría absoluta, gracias a los votos del conservador Partido Popular (PP) y con fuertes críticas del nacionalismo vasco, que por primera vez en 30 años pierde el poder en esa región del norte de España.
La expectativa ante el debate de investidura está servida, y más teniendo en cuenta que aunque sabe que saldrá derrotado, el nacionalista Juan José Ibarretxe, "lehendakari" durante los últimos 10 años, presentará también su candidatura en la Cámara de la capital vasca.
El País Vasco, atenazado desde décadas por la ETA, escribe esta semana un nuevo capítulo de su historia. La región, de 2,2 millones de habitantes, contará con su primer jefe del Ejecutivo regional no nacionalista, al que la ETA ya amenazó directamente en un comunicado a principios de abril. De hecho, pretendía hacer estallar un coche bomba coincidiendo con su investidura, atentado que frustraron las fuerzas de seguridad con la detención de nueve presuntos terroristas.
En Madrid también se celebra "el hito histórico" de la llegada de López al poder. El PSOE "hará todo lo que esté en sus manos para ayudar al nuevo gobierno", dijo ayer Leire Pajín, el "tres" en la formación de José Luis Rodríguez Zapatero.
López habla vasco a duras penas, carece de titulación universitaria y procede de una familia socialista de clase obrera. Gobernará gracias al acuerdo alcanzado con el PP, el primero también de este tipo desde la llegada de la democracia a España.
Para la nueva presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga (PP), el gobierno de López supone darle una oportunidad a una forma distinta de hacer política. En estos días, la palabra cambio está en la boca de todos en el País Vasco, pese a que sólo a una minoría le agradaba un acercamiento PP-PSOE según las encuestas preelectorales.
López será investido "lehendakari" hoy por la tarde y mañana, la presidenta del Parlamento de Vitoria se lo comunicará al rey Juan Carlos, de forma que López jure su cargo el jueves ante el Arbol de Gernika. Lo hará con una fórmula laica que excluirá la palabra Dios. (dpa)
La expectativa ante el debate de investidura está servida, y más teniendo en cuenta que aunque sabe que saldrá derrotado, el nacionalista Juan José Ibarretxe, "lehendakari" durante los últimos 10 años, presentará también su candidatura en la Cámara de la capital vasca.
El País Vasco, atenazado desde décadas por la ETA, escribe esta semana un nuevo capítulo de su historia. La región, de 2,2 millones de habitantes, contará con su primer jefe del Ejecutivo regional no nacionalista, al que la ETA ya amenazó directamente en un comunicado a principios de abril. De hecho, pretendía hacer estallar un coche bomba coincidiendo con su investidura, atentado que frustraron las fuerzas de seguridad con la detención de nueve presuntos terroristas.
En Madrid también se celebra "el hito histórico" de la llegada de López al poder. El PSOE "hará todo lo que esté en sus manos para ayudar al nuevo gobierno", dijo ayer Leire Pajín, el "tres" en la formación de José Luis Rodríguez Zapatero.
López habla vasco a duras penas, carece de titulación universitaria y procede de una familia socialista de clase obrera. Gobernará gracias al acuerdo alcanzado con el PP, el primero también de este tipo desde la llegada de la democracia a España.
Para la nueva presidenta del Parlamento vasco, Arantza Quiroga (PP), el gobierno de López supone darle una oportunidad a una forma distinta de hacer política. En estos días, la palabra cambio está en la boca de todos en el País Vasco, pese a que sólo a una minoría le agradaba un acercamiento PP-PSOE según las encuestas preelectorales.
López será investido "lehendakari" hoy por la tarde y mañana, la presidenta del Parlamento de Vitoria se lo comunicará al rey Juan Carlos, de forma que López jure su cargo el jueves ante el Arbol de Gernika. Lo hará con una fórmula laica que excluirá la palabra Dios. (dpa)







