En dos años, dos vehículos embistieron su casa

En barrio Soeme, un Renault Clio con cuatro ocupantes saltó un canal y se metió en el cuarto donde descansaba una mujer de 56 años. La vivienda está en el final de una calle. El año pasado un automóvil cayó en el canal y hace dos años un motociclista golpeó con su cabeza contra la pared.

HERIDA. Corbalán se recupera en otro de los dormitorios de su vivenda.. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
HERIDA. Corbalán se recupera en otro de los dormitorios de su vivenda.. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
20 Abril 2009

Los vecinos de barrio Soeme amanecieron con una insólita postal: un automóvil había quedado incrustado en la madrugada en el dormitorio de una casa, luego de "volar" sobre el canal que recorre Las Talitas. "Todo esto pasó por la falta de señalización. Les pedimos mil y una veces a las autoridades que pongan al menos una luz, pero no tenemos respuestas", dijo Juana Antonia Corbalán, de 56 años, quien sufrió golpes en el brazo producto del siniestro.
Cerca de las 4, tres hombres -dos de los cuales forman parte de Gendarmería- y una mujer circulaban en un automóvil Renault Clio gris, dominio DIK-948. Iban por calle 25 y, por causas que aún no fueron establecidas, el conductor perdió el control del vehículo al llegar a la intersección con calle 23. Esta arteria corta la anterior, que acompaña el curso del canal, y se da de frente con la casa de Corbalán, ubicada en la manzana 2 del barrio.
"Estábamos durmiendo con mi esposo en el dormitorio y de repente sentí que me caían piedras. ?¡Se está derrumbando el techo!?, le grité a mi marido. ¡Cómo me iba a imaginar que se había metido un auto en nuestro cuarto!", dijo aún dolorida Corbalán.
Según la mujer, desde ese momento, sus recuerdos son confusos, debido a los golpes que sufrió. "Era como si todo hubiese sucedido a la vez. Ni siquiera escuché el ruido del choque. Pero sí sentía los gritos de una chica, que pedía ayuda", señaló.
Algunos vecinos, al escuchar el estruendo del choque, salieron presurosos de sus casas para ver qué había ocurrido. "El auto estaba incrustado y había gente muy herida, como el conductor, que tenía mucha sangre en la cabeza", señaló aún agitado José Roldán, de 51 años. Y agregó: "mientras un vecino y yo sacábamos a los heridos del auto, otro vecino llamó a una ambulancia y a la Policía. Me pareció raro que hayan demorado tanto. Afortunadamente, no pasó algo más grave", añadió Roldán.
"El reventón fue como una bomba. Cuando salí, vi el auto clavado en la casa. Fue algo impresionante", señaló Carlos, de 39 años.
Los heridos fueron llevados de urgencia al Hospital Padilla. Allí se constató que ni Corbalán ni su marido habían sufrido lesiones graves. Mientras que los gendarmes y los otros ocupantes del Renault fueron trasladados a un sanatorio privado de la capital.
"Espero que les hagan el dosaje alcohólico como debe ser, porque no creo que estos hombres hayan venido muy bien que digamos", dijo Corbalán preocupada.

Antecedentes
Según ella, no es la primera vez que un vehículo impacta contra su casa. "Hace dos años, un chico que venía en moto dio con la cabeza contra mi cuarto. Quedó muy grave. El año pasado, a otro casi le pasa lo mismo, pero se salvó porque cayó directamente en el canal. Ya pedimos varias veces que pongan señalización en esta esquina; al menos un cartel que diga ?pare?, pero no pasa nada", dijo preocupada la mujer.
"Los gendarmes nos dijeron que el seguro iba a cubrir todo. No sólo fueron golpes. Rompieron la pared, que es todo un gasto, y otras cosas, como el televisor, el ventilador y el colchón", dijo Corbalán. Un grupo de gendarmes trabajó durante horas para remolcar el Renault que protagonizó el choque.

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