La Paz.- El vicepresidente boliviano, Alvaro García Linera, denunció ayer que autoridades de regiones opositoras al gobierno tenían vínculos con los tres presuntos terroristas muertos el jueves pasado en un hotel de la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra. “Algunas autoridades estuvieron con ellos en una pequeña parrillada, ellos (en alusión a las autoridades de Santa Cruz) saben quiénes son”, afirmó en el programa “El pueblo es noticia” de la emisora y televisión estatal.
García Linera no reveló la identidad de las autoridades que tuvieron nexos con los tres muertos y dos detenidos (el húngaro Elot Toazo y el boliviano Mario Tadik) que están desde el sábado en la cárcel pública de La Paz. Agregó que hay computadoras y documentación confidencial sobre los vínculos de los presuntos terroristas con empresarios del Oriente boliviano, ahora investigados por un juez y un fiscal de La Paz. “Las fotos son reales; el dinero es real; las reuniones fueron reales; los llamados telefónicos son reales; los contactos son reales. Y no digieren (los opositores a Morales) que los hemos ‘pescado’ (identificado)”, señaló García Linera.
“El Estado está en riesgo. Hay más gente armada entre extranjeros y bolivianos, y hay ideólogos que salen en las páginas de sociales de los diarios; hay armamento sofisticado y hay otras células”, apuntó el vicepresidente.
Agregó que hay “una estructura terrorista macabra que pretende ensangrentar a los bolivianos, y atentar contra el presidente Evo Morales”. También señaló que grupos de terroristas europeos, sudamericanos y bolivianos visitaron haciendas instaladas en Trinidad, Riberalta, Alto Parapetí, Cobija y Santa Cruz. “Hubo varias reuniones en los departamentos de Santa Cruz, Beni y Pando. Por eso entiendo la respuesta agresiva a la media hora de los actos (del jueves pasado). Algunos, sabemos, salieron del país”, comentó García Linera.
Además, confirmó que los cinco presuntos terroristas participaron en una decena de reuniones con personalidades del ámbito político-empresario de Santa Cruz, y precisó que un empresario (en alusión a Branko Marinkovic, ex presidente del Comité pro Santa Cruz, de origen croata) era amigo de Eduardo Rózsa Flores, uno de los tres terroristas muertos en el operativo policial.
Según García Linera, una de las células de los presuntos mercenarios extranjeros contratados por opositores a Morales hizo un seguimiento de las actividades de Evo en Alto Parapetí y en otra reunión en una travesía reciente por el lago Titicaca.
Pedido
En tanto, mientras desde Irlanda confirmaban ayer que Michael Dwyer (24 años, graduado en gestión de obras), uno de los presuntos terroristas abatidos, carece de antecedentes policiales, el presidente Morales se mostró abierto a una investigación internacional en Bolivia para establecer si el presunto grupo terrorista planificó asesinarlo, ante las dudas que suscitó la operación policial que terminó con la muerte de tres personas (un boliviano, un rumano y un irlandés) y la detención de otras dos. (DPA)








