Una motocicleta puede ser una herramienta útil para un delincuente. La modalidad del motoarrebato es una de las más utilizadas en la provincia. Este delito, admiten especialistas de la fuerza, es muy difícil de evitar y deja secuelas lamentables en las víctimas que los sufren.
Según las estadísticas oficiales, el 90% de los arrebatos son perpetrados por delincuentes que se desplazan en motos.
Para contrarrestar estos hechos, la Policía decidió implementar un operativo de seguridad especial. Este incluye patrullajes por barrios específicos de la capital -denominados “zonas rojas” por los especialistas en seguridad- y además controles sorpresivos a motociclistas que circulan por el micro y macrocentro.
Desde comienzos de año, agentes de Patrulla Urbana -con el apoyo de otras dependencias policiales- colaboran con personal de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de la capital realizando controles a los motociclistas que se desplazan dentro de las cuatro avenidas. El objetivo, asegura el comisario Luis Ibáñez, jefe de Patrulla Urbana, es frenar la circulación de posibles “motoarrebatadores” que pretenden ingresar en la city bancaria para atracar a sus víctimas. “Se les pide la documentación del vehículo para saber si tienen todos los papeles en regla. Muchos ladrones utilizan motos robadas para llevar a cabo el arrebato”, afirmó Ibáñez.
Según el comisario, desde que se implementó el operativo se redujo considerablemente el número de arrebatos en la zona céntrica, al mismo tiempo que aumentó la cantidad de motocicletas secuestradas por falta de documentación.
Del operativo también participa personal de Robos y Hurtos de la Dirección de Investigaciones. Los policías están encargados de custodiar la zona bancaria. “Este año se registraron pocos robos en el centro. Eso es porque la Policía patrulla constantemente la zona”, afirmó el comisario Humberto Ruezga, jefe de Robos y Hurtos.
30 Marzo 2009 Seguir en 










