Dos o tres veces recordará durante la larga entrevista, que le tocará dirigir en el San Martín, “un teatro en el que debuté como espectador, asistiendo a la obra para adultos “El diario de Ana Frank”, en noviembre de 1958”. Y para despejar cualquier duda extrae de su ordenada carpeta el catálogo amarillento de esa puesta.
La anécdota no es fútil, porque asegura que con la puesta de “La viuda alegre”, intenta recuperar el clima de fiesta que vivía cuando era chico. “Creo que la función del teatro es divertir, y eso me propongo”, le dice Kado Kostzer a LA GACETA, en la calurosa siesta del pasado martes.
La soprano Diana María y el barítono Leonardo Estévez serán los protagonistas de la pieza, que además contará con la participación de la Orquesta y del Coro Estables y la coreografía de Patricia Sabbag. El estreno está previsto para el 27 y, promete el director, será a lo grande.
“Vamos a poner un aire nuevo a “La viuda alegre”, que es la reina de las operetas, y está incorporada al patrimonio musical de todo el mundo. Quería hacer un espectáculo que sea gratificante y divertida, y por eso la elegí; con Sergio García-Ramírez hicimos la traducción, porque las versiones castellanas que conocíamos eran bastante azarzueladas˝, sostuvo.
- ¿Por qué eligió esa opereta?
- Todos los temas que tiene son extraordinarios, uno mejor que otro; pertenece a una época gloriosa del género. El argumento quizás puede hasta parecer tonto, pero creo que el trabajo de traducción que hicimos es bueno, porque a las letras les hemos agregado picardía, chispa. Me sedujo su música. Quiero recuperar el clima de fiesta que yo vivía de chico cuando iba al teatro.

- En medio de la crisis mundial, optaste por una obra frívola....
- Ahh, entonces soy culpable!. Si uno quiere cartoneros, los ve gratis; si uno quiere graffittis y suciedad, las tiene en las calles. La función del teatro es divertir, lo que no significa morirse de risa. El origen de la palabra es dividir, es sacarlos de una realidad y meterlos a otra. Y tratándose de una música sublime y gloriosa, no es nada frívola. De todos modos, para mí todo es válido, pero hay cosas que no van conmigo.
- ¿Cómo es la versión que veremos los tucumanos?
- La música es sagrada, no se toca para nada, pero, además ¿quién se va a atrever a hacerle algún cambio?. La versión escénica es cómo mi mundo se suma al mundo de la obra. Trasladé la obra a los años 50, y la reconstrucción de la época y el vestuario están muy cuidados. Es un París opulento, de la posguerra, el último período de la gran moda.

- Es una producción costosa.
- Sí, porque hay cosas que no se pueden hacer a medias; no se pueden hacer trajes con residuos, por ejemplo. Porque sino, nos acostumbramos a que cualquier cosa se puede hacer, y no es así.
La opereta es musical y satírica
La opereta es un tipo de teatro musical, animado y satírico, cuya característica fundamental es la de contar con una trama argumental inverosímil y disparatada. Consta de diálogos hablados entre los que se intercalan canciones, llamadas couplets por los franceses, y bailes como el rigodón o el cancán. Se trata, por lo tanto de un espectáculo escénico con sucesión y alternancia de partes musicales, habladas y bailadas.










