Kado Kostzer regresa al pago con "La viuda alegre"

El tucumano, dueño de una prolífica producción como autor, director y productor, llegó a Tucumán para dirigir la famosa opereta. Hace 50 años que no lo hacía, tiempo durante el cual trabajó en México, Estados Unidos, Inglaterra y, principalmente, en Francia.

REGIE EN ACCION. En el escenario del coliseo comenzaron hace una semana las primeras aproximaciones a la puesta en escena. LA GACETA / HECTOR PERALTA
REGIE EN ACCION. En el escenario del coliseo comenzaron hace una semana las primeras aproximaciones a la puesta en escena. LA GACETA / HECTOR PERALTA
08 Marzo 2009

Director, productor, actor y escritor, Kado Kostzer ha recorrido el mundo, y después de un largo camino ha regresado a la ciudad en la que nació, a Tucumán, donde asegura que en sus calles no puede reconocer nada. Luego de 50 años de ausencia, volvió en 2007, y ahora, para dirigir la opereta “La viuda alegre”, que se estrenará el viernes 27 en el teatro San Martín.
En su profusa biografía se menciona su paso por el Instituto Di Tella (aunque él aclara que allí no hizo nada importante), y que sus obras fueron representadas en más de 40 de países. Dirigió a artistas como Nacha Guevara, Marilú Marini, Norma Pons, Rosa Rosen, y en Inglaterra, a Leslie Caron y a David Abramovitz. Escribió con Astor Piazzolla las canciones originales para su pieza “Famille d’ artistes”, que, en París, dirigió Alfredo Arias. Recientemente publicó, con Sergio García-Ramírez, “Versiones y diversiones” (Molière, Shakespeare y Sheridan recreados), que comentó el crítico Jorge Dubatti. En el prólogo de este libro, Kostzer reivindica a los textos clásicos, en especial a las comedias clásicas, y cita -nada menos- a Bob Wilson: “La vanguardia consiste a menudo en redescubrir los clásicos”.

- ¿Hace cuánto tiempo que no venía a la provincia?
- Después de 50 años regresé en 2007, el año pasado y ahora para dirigir un espectáculo para el que me invitó Mauricio Guzman. La verdad es que no reconozco nada, salvo el cartel de la zapatería Sporstman, la Casa Histórica y las iglesias. Están demoliendo todo, hay edificios que se han destruido y no se cambian por algo mejor.

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- Y ahora le toca al Mercado del Norte...
- ¡No!, sobre mi cadáver será (exclama). Lo digo como arquitecto, el Mercado del Norte es un ejemplo de arquitectura racionalista. No pueden tocar la estructura de ese edificio. Espero no estar aquí cuando ello suceda.

- Contáme de tus obras.
- Estrenadas tendré 10, 12, pero tengo material para varias más.  Se han puesto en Estados Unidos, Francia y el Reino Unido, entre otros países. Pero también me gusta hacer obras de otros autores, porque una vez que la elijo las siento como mías; soy admirador de otros escritores. Yo como autor siento que uno hace el 50% y el otro 50% viene del trabajo del teatro. Siempre quise dirigir pero era muy tímido; pero una vez que lo hice, dejé uno poco al lado al escritor, aunque siga escribiendo. La verdad es que me formé solo, soy autodidacta, pero no lo digo como para ser ejemplo de nada. Por el contrario, creo que es muy importante la formación y la defiendo. Mi padre era librero, así que cuando era chico leía todo lo que llegaba, porque era muy inquieto, y después ví todo el teatro del mundo en Buenos Aires y en otros países. Cuando llegué al Instituto Di Tella la verdad es que era muy chico, y allí, en realidad, no hice nada importante; algunas actuaciones, nada más.

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- ¿Cómo trabajás con tus proyectos?
- Soy también productor, pero independiente, lo que implica que debo buscar los fondos necesarios. Hago cooperativas con las estrellas con las que trabajo. El único capital que tengo es que si ofrezco algo a alguien es que me acepta. Genero proyectos continuamente y para este año ya tengo tres, uno aquí y dos en Buenos Aires.
- Mira el teatro que se pone en el circuito off.
- Lo sigo con atención, pero mi posición es la siguiente: cuando uno es joven y no sabe hacer nada, hace vanguardia; cuando sabe el oficio y sabe lo que quiere hacer, hace teatro. Yo hago teatro. La palabra improvisación que tanto se utiliza, por ejemplo, no entra dentro de mi lógica. Cuando trabajo con actores, a mis actores les digo hace esto o aquello, y ellos te lo agradecen; un actor profesional te pregunta qué querés que haga y te lo hace, y se acabó. Cuando un director no sabe lo que quiere, pone a otros que le hagan el trabajo. Sé lo que quiero y sé dónde voy.

Principales trabajos
- Autor: “Las mil y una nachas” (1975); “Chicas por teléfono” (1978); “Nacha Guevara en concierto” (1981); “Trío” (1982); “Sortileges” (1983); “God save the Queen” (1987); “Yo y mi chica” (1989, traductor y autor de letras de canciones); “Taxi al Rialto” (1989); “Famille d’artistes” (1989); “Talismán... Tres corazones y un piano” (1999); “Isabel sin corona” (1999).

- Actor: “Libertad y otras intoxicaciones” (1967); “Timón de Atenas” (1967); “Ubú encadenado” (1968); “El campo” (1968).

- Director: “Tweed” (1990); “El tango como Norma” (1990); “Un amour qui attend la mort” (1991); “La putain respectueuse” (1992); “Alice Droz” (1996); “Sardinas ahumadas” (1997); “Nocturne for Lovers” (1997); “El cuarto de huéspedes” (1998); “Aquellas blancas palomitas” (1999); ”Ojos de tinta” (2000); “Festejante a mediodía” (2002); “Ana Bolena” (2002); “Loca por Lara” (2003); “Un toque de inspiración” (2004); “El enfermo imaginario... Hipocondríaco como siempre” (2005); “La fierecilla domada.¡Catalina contra todo! (2006); “Cloro (Variaciones alrededor del número atómico 17) (2007). Como asistente participó en “Etcétera, etcétera” (1967); y como diseñador de escenografía y vestuario en “La reconstrucción de la ópera de Viena” (1968).

- Para el cine: “Bitter Honey/ La miel amarga” (argumento original y guionista); “Barrio de campeones” (argumento original y co-guionista con Fernando Vallejo); “Fuegos” (argumento original y co-guionista).

- Comerciales: Realizó más de 200 para el cines y la televisión com guionista y/ o director en España y México, entre 1971 y 1982.

 

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