El arte de la magia nunca fue muy rentable en nuestra provincia, y parece imposible imaginarse a un mago vivir de su oficio. Pero los tucumanos, quizás por arte de magia, se las ingeniaron para lograrlo.
Este es el caso de David Sucar, que se dedica a pleno al arte de ilusionar y hace varios años que vive de eso. “Un amigo me decía: ‘¿qué vas a hacer este año? La crisis se viene para todos’. Yo le dije que cuando la gente más complicada está, más se quiere despejar, y en ese sentido para el arte y el entretenimiento las crisis son mejores”, contó el mago.
Los magos tucumanos no sólo no le tienen miedo a la crisis, sino que ya tienen algunos proyectos en mente. “Con Agustín Barrera (otro mago) estamos por poner un salón de fiestas temático para chicos. La idea es que el círculo se reúna ahí, que haya una escuela de magia y que los chicos pueden festejar su cumpleaños y también aprender algo”, dijo Sucar.
16 Febrero 2009 Seguir en 










