Para cada ocasión hay una posibilidad diferente de espectáculo

El formato del show cambia según el espacio y el público, aunque también se fusionan.

16 Febrero 2009

La palabra magia puede remitir a muy diversas cosas, desde la magia negra de la Edad Media, hasta algún aficionado sacando pañuelos de una galera. Acotando el concepto sólo a los trucos (o juegos como prefieren llamarlos los magos), surge una basta lista que se entrecruza según la necesidad de creación de cada mago.
Se puede dividir por el tamaño de la producción. Los close up son juegos que se realizan muy cerca de los espectadores, pequeños trucos que se efectúan con monedas, cartas, entre otros. Tienen como principal característica no necesitar de grandes producciones. En el otro extremo están las grandes ilusiones, como desaparecer un elefante o cortar una persona en dos, que necesitan de mayor producción y distancia con el público.
También se puede dividir según áreas, como la cartomagia, que se realiza con naipes, o el mentalismo, donde se hacen predicciones y adivinaciones.
Además, existen varios subgéneros según el público al que este dirigido (adultos o niños), o el lugar donde se realiza el show (salón, café concert, grandes escenarios).
“No son excluyentes. Uno se va encontrando mejor en algunas áreas; en el campo laboral tampoco podés especializarte tanto porque te achica el espectro de cosas para hacer”, explica David Sucar.
“Ninguno nosotros sabe solamente dos trucos, todos tenemos nuestros libros, practicamos mucho, vamos a congresos, y nos especializamos en algo”, dice Gastón Tannuré.
“Podés hacer trucos de cartas y mentalismo, o cartas con humor; no se pueden dividir tan tajantemente”, explica Tannuré.

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