13 Febrero 2009 Seguir en 
Juan conoció a Mari, una rosarina de carácter fuerte, durante un viaje a esa ciudad hace más de medio siglo. Según ella fue amor a primera vista. Durante cuatro años mantuvieron el noviazgo a la distancia; sólo se comunicaban por cartas. Esporádicamente el tucumano viajaba a verla.
"Pero no necesitábamos más; ambos sabíamos que éramos el uno para el otro", cuenta María Luisa Pironni, que a los 20 años se casó con Juan Márquez, que tenía 23, y se radicó en Tucumán. "También me enamoré de esta provincia", confiesa. Aquí criaron a sus hijos y formaron una gran familia.
"Los matrimonios de hoy ante el primer escollo se separan. Antes éramos más pacientes", opina. Asegura que jamás vivió una crisis con Juan. "Discusiones y disensos sí tuvimos, como cualquier matrimonio, pero lo solucionábamos hablando, nunca llegamos a los extremos".
"No puedo expresar el sentimiento del amor; es muy complejo... Se lo siente o no; es así", expresa Mari.
"Pero no necesitábamos más; ambos sabíamos que éramos el uno para el otro", cuenta María Luisa Pironni, que a los 20 años se casó con Juan Márquez, que tenía 23, y se radicó en Tucumán. "También me enamoré de esta provincia", confiesa. Aquí criaron a sus hijos y formaron una gran familia.
"Los matrimonios de hoy ante el primer escollo se separan. Antes éramos más pacientes", opina. Asegura que jamás vivió una crisis con Juan. "Discusiones y disensos sí tuvimos, como cualquier matrimonio, pero lo solucionábamos hablando, nunca llegamos a los extremos".
"No puedo expresar el sentimiento del amor; es muy complejo... Se lo siente o no; es así", expresa Mari.
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