"Me da rabia que me discriminen"

La hija de Leonardo Simons se ha convertido en una exitosa conductora de televisión en EEUU.

MIAMI.- "No soy una chica cualquiera", precisa Bárbara Simons en medio de esta entrevista, horas después de su debut televisivo como comentarista de farándula de "Despierta América" y que fue publicada por el Heraldo de Miami.Con orgullo, la locutora argentina, que trabaja en las radios "Romance" y "Clásica", afirma que ha sido criada "de cierta forma, con ciertos principios". La autodefinición suena remanida, típica de una estrella en ascenso, pero, más allá de cuestiones educacionales y de valores, no dista de la realidad. La nueva chica dorada de la radio y de la televisión del sur estadounidense nació hace 22 años en Buenos Aires y creció acompañando en sus trabajos a su padre, el fallecido Leonardo Simons.
"No es fácil el mundo del espectáculo", afirma, con gravedad. "Es un ambiente que tiene muchas cosas buenas pero también puede llegar a ser muy cruel. La televisión es muy inestable, hoy estás y mañana no estás", agrega. Barbie -como la llaman cariñosamente sus amigos y compañeros- se muestra contenta y agradecida por su ingreso a "Despierta América".
"Me siento super bien, esto es algo grosso, fuerte para mi carrera, espero que sea una puerta para mi futuro", señala.
Simons terminó de confirmar que había hecho un buen estreno en la pantalla chica cuando su madre, Viviana Gorbato, la felicitó desde su casa de Nueva York. "Estoy orgullosa de vos, estuviste espectacular", le dijo. La joven considera que su madre, su hermana y su abuelo León son sus "amigos". Como numerosos inmigrantes latinoamericanos llegados a Miami hace menos de cinco o seis años tiene aquí pocos amigos y muchos conocidos.
De su padre prefiere hablar poco. Sobre todo cuando se le pregunta sobre su atormentada vida y su polémico suicidio. "De él aprendí muchas cosas buenas sobre mi trabajo", manifiesta sin drama, soslayando detalles o reflexiones sobre su muerte. Sonríe cuando confiesa uno de sus grandes anhelos televisivos: conducir un programa infantil, como su ídolo de la niñez, la también rubia Xuxa.
Hablando del pelo, Simons sostiene que su color rubio es natural pero reconoce que se lo aclara un poco con tinte para que contraste con su piel, de un tostado permanente bastante usual entre muchas de sus paisanas. Cuando, de golpe, se le pregunta una opinión sobre el racismo, hace un gesto de incomodidad pero finalmente se anima: "No estoy de acuerdo con la filosofía que discrimina a la gente. Me da rabia que me rechacen por mi color o por mi nacionalidad". (Especial)

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