No habían semáforos, varitas, topes de velocidad ni radares. Durante el día, la esquina de Moreno y avenida Aconquija es una de las más vigiladas por los inspectores de tránsito de Yerba Buena. Sin embargo, a la hora de la tragedia, no funcionaba ningún mecanismo de control vial en la zona donde se produjo el accidente que le costó la vida a María Cecilia Reales.
Antonio Caferro, director de Tránsito de Yerba Buena, explicó que durante enero y febrero los empleados comienzan a trabajar a las 8. "Lamentablemente, no había ningún empleado. El choque ocurrió una hora antes de que ingresara el personal. Si no, la tragedia no se hubiera producido", sentenció.
Según el funcionario, el cambio en los turnos se debe a que a esa hora no circulan muchos vehículos por la zona. "Esa es una cuadra muy vigilada. Un varita controla el tránsito desde la garita y otro vigila a pie. Además, colocamos varios carteles en Yerba Buena para concientizar a la gente. No queremos lamentar más tragedias", indicó.
Radares
A comienzos de 2008, los semáforos que habían sido colocados a lo largo de la avenida Aconquija dejaron de funcionar. "Mediante un estudio, se llegó a la conclusión de que los radares son mucho más efectivos, porque permiten identificar y controlar mejor al infractor", aseguró el secretario de Obras Públicas de Yerba Buena, Daniel Diambra. Se espera que estos aparatos, cuya instalación fue anunciada en julio del año pasado, estén funcionando en las avenidas Perón y Aconquija dentro de seis meses. "La colocación está en proceso de licitación. Además, hay que explicarle a la sociedad en qué consiste el sistema antes de cobrarle una multa", explicó Diambra.
04 Febrero 2009 Seguir en 











