La ventaja cambiaria no sirve si no hay un mercado estable

La crisis en América Latina pudo más que la simple sensibilidad macroeconómica.

09 Febrero 2003
La crítica convulsión del sistema financiero en América Latina pudo más que la simple sensibilidad macroeconómica de las economías nacionales afectadas en el Conosur.
Las naciones fueron afectadas por la bambalina financiera. Todo empezó con Argentina, luego siguió con Brasil, desencadenándose en Uruguay. Lo que podría también afectar severamente al resto de los países en las relaciones comerciales fundamentalmente.
En la opinión del especialista René Barrera Ojeda, de acuerdo con un artículo publicado por la revista digital Cityeconomika, la política del sistema financiero requiere de recursos frescos y disponibles que garanticen el equilibrio económico y dé seguridad jurídica a los inversores nacionales y extranjeros del sector industrial, comercial y de servicios.

Reglas claras
A esto hay que sumarle la confiabilidad en las reglas claras que sin duda brinden la estabilidad económica, este último, factor importante para la continuidad del comercio internacional.
La realidad actual nos permite visualizar dos postulados: primero, José Botafogo, quien todavía sigue siendo embajador de Brasil bajo el gobierno de Luiz Inácio "Lula" da Silva, había manifestado que la crisis Argentina no afectará al Mercosur. Pero eso era una falacia.
El ex presidente del Banco Central, Aldo Pignanelli fue quien advirtió que el "efecto tango" se iba a propagar hacia Brasil y hacia Uruguay. Así resultó: primero fue la abrupta caída del real ante el dólar y, después el corralito financiero que debió instalarse en Uruguay.

Confiabilidad
El jefe de Gabinete del presidente Eduardo Duhalde, Alfredo Atanasof, expresó en más de una ocasión que la crisis argentina era mucho más estable. Esa apreciación parecía una posición apresurada. No obstante, frente a ese abanico de posiciones, era y sigue siendo pertinente recuperar la confiabilidad del sistema.
Barrera Ojeda propone que economistas, autoridades, empresarios y la sociedad en general se pregunte por qué cuando Brasil y Uruguay entran en una crisis económica de casi inmediato reciben el respaldo del FMI, mientras que Argentina debió sufrir una larga y pesada agonía.
El especialista se responde sin ninguna duda que es el sistema político el que tiene que ver con esto, definitivamente. Se dice que Uruguay tiene el mejor sistema político y estable de la región. Por eso se le comparaba con la pequeña "Suiza". Sin embargo, no es así. Pero ha sido suficiente la inyección de 1.500 millones de dólares al sistema financiero para neutralizar el corralito platense.
Por otra parte, Francisco Constable (Despachante de Aduana) sostiene que mientras haya un gobierno de transición no se pueden tomar medidas de largo plazo que garanticen el comercio exterior, porque siempre habrá la duda de que un gobierno vendrá, lo borrará todo y empezará de nuevo. Entonces, la caída de las importaciones y exportaciones argentinas se debe a la ausencia de normas claras y de credibilidad. El aparente alivio del sistema cambiario frente al dólar no es suficiente.
En definitiva, así como el sistema financiero requiere del dinero fresco y disponible, el comercio internacional requiere de la estabilidad del sistema financiero y cambiario y también de un mercado consumidor estable. Intenciones de incrementar el comercio internacional sobran, pero lo que hay que lograr es superar la crisis de la incertidumbre y la estabilidad política.

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