09 Febrero 2003 Seguir en 
Son muchas las oportunidades en las que uno escribe teniendo in mente al empresario, o a sus hijos, o a sus gerentes. El artículo de hoy está dedicado a la esposa del empresario. Al tratar el tema del rol de la mujer del empresario, suele ocurrir que uno se enfrente con un doble mensaje: por un lado, la realidad legal y por otro, la realidad cultural. Pero hay dejar de lado prejuicios y poner, en primer lugar, los intereses de la empresa que es no sólo fuente de sustento de la familia sino también de las familias de los trabajadores.
La realidad legal-formal hace que la esposa sea dueña de una parte importante del capital, que es manejado por su esposo, durante el matrimonio. Este capital pasará a estar en la cabeza de ella si se divorciara o enviudara.
La realidad cultural hace que muchas esposas digan: lo empresario es un tema de mi esposo. Yo de eso no se nada, o no me informa nada.
Pero lo fundamental es que, la esposa del empresario es tan dueña como él de la empresa, mientras el vínculo matrimonial se mantenga y mucho más que él si este dejara de existir.
Aspectos mínimos
La esposa necesita entender globalmente el negocio al que está dedicada la empresa de su marido. Debe conocer, por lo menos, las cifras básicas, como ser las variables críticas internas o de qué depende que la empresa gane o pierda.
Debe conocer a los empleados y ejecutivos clave y la opinión de su marido sobre ellos.
Debe saber quiénes son y conocer los teléfonos de las siguientes personas:
el abogado de su marido
el abogado de la empresa
el Contador o asesor impositivo
el agente de seguros
Deudas e inversiones
También tiene que conocer las mayores deudas (pasivos) de la empresa, con quiénes están contratadas y las garantías que las respaldan.
Debe saber cuáles son las cuentas bancarias que tiene la empresa y las que tiene su marido; quiénes están autorizados para hacer operaciones financieras o bancarias y dónde están las chequeras. La mujer tiene que saber cómo están están invertidos los ahorros de la familia; quién los maneja, quién es el gerente o funcionario con el que hay que hablar; cuál es su teléfono; y si, como esposa, tiene poder para firmar y retirar dinero.
Es indispensable estar informada sobre la forma social legal de la empresa, el papel que cumple el marido y cuáles son las posibilidades de suplantarlo.
Documentos vitales
Otro aspecto del que la esposa no se debe descuidar es el de los documentos vitales. Estos son los siguientes:
Certificados de nacimiento y de casamiento.
Carpetas de jubilación.
Carpetas de organizaciones premédicas.
Tarjetas de crédito
Carpetas impositivas
Pólizas de seguros
Títulos de propiedad
Testamentos
Llaves de la Caja de Seguridad.
Acuerdos mutuos
La esposa necesita conocer si existe un poder amplio cruzado entre los cónyuges y, por supuesto, tiene que saber qué significa este tipo de documento.
También es necesario acordar se habrá un testamento conjunto. Si discutirán el testamento de cada uno y si discutirán o no el tema de la atribución patrimonial.
Aunque no resulte agradable, es indispensable que marido y mujer discutan sobre cuál sería la fuente de fondos para la familia pudiera seguir manteniéndose en caso de enfermedad discapacitante o muerte del esposo. También, en este caso, hay que saber cómo se pagarían los impuestos.
Como el marfil
Un maestro oriental dijo una vez: "el marfil es muy valioso, pero para nadie lo es más que para el elefante que camina con ellos. Siguiendo este criterio, la esposa de un empresario necesita informarse periódicamente sobre el planteo global del patrimonio familiar y sobre el balance de la empresa.
La realidad legal-formal hace que la esposa sea dueña de una parte importante del capital, que es manejado por su esposo, durante el matrimonio. Este capital pasará a estar en la cabeza de ella si se divorciara o enviudara.
La realidad cultural hace que muchas esposas digan: lo empresario es un tema de mi esposo. Yo de eso no se nada, o no me informa nada.
Pero lo fundamental es que, la esposa del empresario es tan dueña como él de la empresa, mientras el vínculo matrimonial se mantenga y mucho más que él si este dejara de existir.
Aspectos mínimos
La esposa necesita entender globalmente el negocio al que está dedicada la empresa de su marido. Debe conocer, por lo menos, las cifras básicas, como ser las variables críticas internas o de qué depende que la empresa gane o pierda.
Debe conocer a los empleados y ejecutivos clave y la opinión de su marido sobre ellos.
Debe saber quiénes son y conocer los teléfonos de las siguientes personas:
el abogado de su marido
el abogado de la empresa
el Contador o asesor impositivo
el agente de seguros
Deudas e inversiones
También tiene que conocer las mayores deudas (pasivos) de la empresa, con quiénes están contratadas y las garantías que las respaldan.
Debe saber cuáles son las cuentas bancarias que tiene la empresa y las que tiene su marido; quiénes están autorizados para hacer operaciones financieras o bancarias y dónde están las chequeras. La mujer tiene que saber cómo están están invertidos los ahorros de la familia; quién los maneja, quién es el gerente o funcionario con el que hay que hablar; cuál es su teléfono; y si, como esposa, tiene poder para firmar y retirar dinero.
Es indispensable estar informada sobre la forma social legal de la empresa, el papel que cumple el marido y cuáles son las posibilidades de suplantarlo.
Documentos vitales
Otro aspecto del que la esposa no se debe descuidar es el de los documentos vitales. Estos son los siguientes:
Certificados de nacimiento y de casamiento.
Carpetas de jubilación.
Carpetas de organizaciones premédicas.
Tarjetas de crédito
Carpetas impositivas
Pólizas de seguros
Títulos de propiedad
Testamentos
Llaves de la Caja de Seguridad.
Acuerdos mutuos
La esposa necesita conocer si existe un poder amplio cruzado entre los cónyuges y, por supuesto, tiene que saber qué significa este tipo de documento.
También es necesario acordar se habrá un testamento conjunto. Si discutirán el testamento de cada uno y si discutirán o no el tema de la atribución patrimonial.
Aunque no resulte agradable, es indispensable que marido y mujer discutan sobre cuál sería la fuente de fondos para la familia pudiera seguir manteniéndose en caso de enfermedad discapacitante o muerte del esposo. También, en este caso, hay que saber cómo se pagarían los impuestos.
Como el marfil
Un maestro oriental dijo una vez: "el marfil es muy valioso, pero para nadie lo es más que para el elefante que camina con ellos. Siguiendo este criterio, la esposa de un empresario necesita informarse periódicamente sobre el planteo global del patrimonio familiar y sobre el balance de la empresa.







