Un triunfo de la esperanza

Punto de vista. Por Matthew Bigg - Agencia Reuters.

19 Enero 2009

Cualquiera que quisiera buscar evidencias del cambio que representa para EEUU la elección de un presidente afroamericano podría comenzar observando que la Casa Blanca fue construida hace 200 años por esclavos negros.
La asunción de Barack Obama marca un momento de gran expectativa en el país. Muchos esperan que sea un signo de que los conflictos raciales de EEUU, que son más viejos que la propia nación, sean resueltos. El saliente presidente, George W. Bush, fue rápido en señalar este punto en su discurso de despedida, diciendo que la historia de Obama -su padre negro keniano y su madre blanca de Kansas- representa “la perdurable promesa de nuestra tierra”. Para los estadounidenses negros este momento es particularmente conmovedor.
“Cuando Barack alce su mano, cada persona negra de la nación debería alzar su mano, porque tenemos un nuevo orgullo de ser estadounidenses, que no hemos tenido antes”, dijo Lawrence Carter, decano de la Capilla Internacional de Martin Luther King de la Universidad de Morehouse, en Atlanta. La travesía afroamericana desde la esclavitud hasta la libertad, pasando por la segregación y la lucha por los derechos a voto y civiles, alcanzando cierto poder político y finalmente la presidencia, es contada como un triunfo de la esperanza por sobre la adversidad.

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