Circuito arqueológico en El Pichao

16 Enero 2009

En diversas ocasiones, hemos reflexionado en esta columna acerca de lo poco que conocemos los tucumanos de nuestra historia. Los pueblos indígenas que precedieron a los conquistadores han sido estudiados por nuestros historiadores e investigadores, pero ese pasado americano casi no se enseña en los ciclos educativos. Bastaría hacer un rápido sondeo callejero o entre la misma clase dirigente sobre nuestro pasado para verificar el desconocimiento que hay acerca de quienes poblaron esta tierra en los siglos anteriores.
Por esa razón, nos parece positivo el anuncio de que la cultura diaguita será recreada en El Pichao, a través de un circuito arqueológico en el que se podrá recorrer parte del legado indígena que aún se conserva. El Pichao se encuentra a sólo ocho kilómetros de Colalao del Valle y a unos 204 de San Miguel de Tucumán. El poblado posee uno de los más importantes testimonios arqueológicos de la cultura diaguita, que se desarrolló mucho antes de la llegada de los españoles, en el año 1.000 a.C.
Según explicó la directora del Instituto Interdisciplinario de Estudios Andinos (Interdea), para recorrer las ruinas se delimitaron senderos. No se trata de una reconstrucción, como en las Ruinas de Quilmes, sino de un rescate de lo que ya existía.
La responsable de la iniciativa, que fue subsidiada por el Ministerio de Educación de la Nación, indicó que vienen trabajando desde 2006 con el proyecto de voluntariado de la UNT. Explicó que para el desarrollo de este emprendimiento se capacitó, durante un año, a un grupo de lugareños con el objetivo que se desempeñen como guías turísticos y protectores del patrimonio. El circuito tiene senderos y carteles indicadores para orientar a los visitantes.
La especialista contó que el visitante iniciará el recorrido en el pueblo, por las calles, desde donde podrán verse las terrazas de cultivos y los nogales florecidos. Luego, en un predio, se verán los restos de las viviendas y una estructura grande que corresponde a un patio con pequeñas habitaciones adosadas. Este sector arqueológico es típico de la cultura santamariana.
Los antiguos pobladores pertenecían a la tribu de los colalaos-tolombones. Se dedicaban a la caza y a la cría de guanacos y llamas, además utilizaban la fruta del algarrobo como materia prima, ya que es una especie típica del lugar. El asentamiento total es de grandes dimensiones, tiene casi 500 hectáreas. En esa extensión, se cree que pudieron llegar a vivir unos 2.000 pobladores. El domingo se inaugurará sólo un sector del predio.
Se hizo coincidir la inauguración del circuito arqueológico con la Fiesta del Antigal, que se realizará en la localidad de Colalao del Valle entre hoy y el domingo, en honor a los antiguos pobladores de la zona. Según se anunció, durante esos días habrá desfiles, feria de artesanías y puestos de comidas y bebidas regionales.
Tucumán tiene sitios arqueológicos que son desconocidos para la mayoría de los comprovincianos. Este circuito que se habilitará en El Pichao no sólo debe ser explotado turísticamente, sino que debe servir para que los mismos tucumanos se interesen y aprendan acerca de las culturas que precedieron a los conquistadores. Es imprescindible que la historia, la cultura, la geografía, la economía de Tucumán se enseñen en los ciclos primario, secundario y superior. De ese modo, forjaremos ciudadanos que se comprometan más con el destino de esta comunidad, porque, bien se sabe que no se puede querer lo que no se conoce. Y si no conocemos nuestro pasado, nunca valoraremos lo que somos ni lo que poseemos.

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