A la hora de cambiar, ¿cambiará algo?

La Corte Suprema de Justicia declarará inconstitucional la detención de quienes posean estupefacientes para consumo personal. El debate ya se instaló en Tucumán. Por Juan Manuel Montero - Editor de Policiales.

15 Enero 2009

Se acercan tiempos de cambio. El inminente fallo de la Corte Suprema de Justicia, que -se presume- declarará inconstitucional la detención de una persona que posea droga para consumo, modificará completamente el actual panorama de la lucha contra el narcotráfico y, afortunadamente, la forma de tratar a los adictos. En el Gobierno nacional se polemiza acerca de si resolver por ley la despenalización de la tenencia simple (para consumo). El fallo de la Corte, en tanto, sentará un precedente que, tarde o temprano, será seguido por todos los jueces federales. ¿Estamos listos para semejante cambio?
Cuando se habla de droga en Tucumán hay funcionarios que se descontrolan y atacan a los periodistas cuando se los consulta sobre el tema. Pero, como dijo el legislador oficialista Pedro Balceda, no se puede tapar el sol con un dedo.  Uno de los problemas que tenemos en esta provincia es que se juega demasiado a tirarnos la pelotita. Cuando un drama de este tipo sale a la luz, estamos muy acostumbrados a mirar al del costado como diciendo ?hacete cargo?, pero así llegar a una solución es muy difícil.
Dos áreas del Estado deberían tener especial implicancia en el combate de este flagelo. Por un lado, la de la seguridad, principal encargada junto con la Justicia de la represión del tráfico y venta de estupefacientes. Por otro, la de la salud, que se tiene que hacer cargo de la rehabilitación de los adictos. En Tucumán, además, hay una Secretaría de Prevención de las adicciones pero, a no ser por las charlas que se da en los colegios, no se conocen otros planes para evitar justamente que los ciudadanos (ya no hablemos sólo de los jóvenes) caigan en la droga. Además se hace fundamental el aporte de Políticas Sociales, como una forma de incluir a esas familias que tienen poco o nada y cuyos hijos, tal como quedó demostrado, son víctimas fáciles de los dealers.
El fallo de la Corte Suprema, en Tucumán, tiene enfrentados a los principales actores del problema. La seguridad y la Policía, por un lado, están satisfechos. En salud, por otro, están desesperados.
¿Qué harán los jueces del máximo tribunal del país? Para declarar inconstitucional la detención de una persona que posea droga para consumo se basarán en el artículo 19 de la Constitución nacional, que dice: "Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados. Ningún habitante de la Nación será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe". La Corte, al analizar una causa conocida como "Villacampa" pretende que las acciones de quienes tengan en su poder drogas para uso personal, escapan del accionar de los jueces. Sí sostendrán que se trata de casos objeto de asistencia médica. Villacampa es un joven rosarino al cual la Policía detuvo y le secuestró un porro que llevaba en el bolsillo.

El papel del Congreso
La sentencia de la Corte no significa que, a partir de ese momento, se podrá fumar marihuana en la calle, o aspirar cocaína mientras se espera el ómnibus. Para eso hará falta modificar la Ley 23.737 de estupefacientes, resorte del Congreso Nacional. La Corte declarará inconstitucional la detención de los adictos, pero los procesos legales deberán seguir. Los policías igual deberán hacer detenciones y ya serán luego los jueces de las distintas instancias quienes determinarán qué hacer con el adicto. Para eso, cada magistrado tiene autonomía aunque, tarde o temprano, a causa de la jurisprudencia que sentará el fallo, el proceso caerá. Pero tanto jueces como miembros de las fuerzas de seguridad saben que su trabajo se verá reducido. Y dicen: "nos podremos dedicar exclusivamente a los vendedores, a los traficantes, a los verdaderos delincuentes". Habrá que ver cómo se llevará adelante esto en Tucumán teniendo en cuenta que el mismo ministro de Seguridad. Mario López Herrera, advirtió que la Policía no está capacitada para desbaratar grandes organizaciones de traficantes. Los jueces, por su parte, también se dedicarán a analizar expedientes y ordenar medidas contra los traficantes, dejando de lado el 85% de las causas que hoy manejan, y que están relacionadas con la tenencia simple. ¿Y en el área de Salud? Todo mal. Hoy los responsables de Caps y de hospitales públicos admiten que no saben cómo tratar a los adictos, por lo que una avalancha de jóvenes con problemas de droga hará, sin dudas, colapsar al sistema.

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Larga investigación
El sábado, la Policía detuvo a dos mujeres en el barrio Antena, de Alderetes. La investigación requirió seis meses. Los policías le hicieron llegar en junio información a la Justicia Federal acerca de las actividades ilegales de ellas. Las órdenes de allanamiento salieron el 11 de enero. ¿Qué se secuestró? Sesenta ravioles de cocaína ("paco" según los vecinos). Si bien se logró desbaratar dos puntos de distribución de droga, tampoco se puede decir que se descabezó una gran organización. ¿Cuánto se demorará en investigar a grandes traficantes?
Los policías tampoco saben qué les responderán a los vecinos que, alarmados, los llamen diciendo que en la esquina de sus casas hay chicos inhalando pegamento o fumando marihuana. "Señora, ahora eso es legal", debería ser la respuesta. Pero hoy, tal como lo dice la ley, la sociedad no ve a un adicto, a un enfermo en alguien que se está drogando. Ve a un delincuente que, lo más probable es que cuando termine su porro, lo asaltará para poder comprar más droga.
La situación es muy compleja. La idiosincrasia de la sociedad deberá cambiar mucho para afrontar la situación que vendrá. Por las dudas, tanto el gobernador, José Alperovich, como el jefe de Policía, Hugo Sánchez, ya anticiparon que se oponen a la despenalización. Saben que la actual situación, con madres desesperadas porque sus hijos caen en manos de los "transas" y se mueren de tanto consumir "paco", se potenciará hasta niveles indescriptibles. Habrá que aprender a convivir con el cambio. Y, tal como dijo el vocal de la Corte Suprema, Eugenio Zaffaroni, no perder nunca de vista que el adicto es, antes que nada, un enfermo, y que los traficantes y los vendedores de droga son delincuentes, únicos responsables de este drama, sobre quienes hay que hacer caer todo el peso de la ley.

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