MOSCU.- La crisis del gas se agudizó ayer, después de que Ucrania bloqueó el suministro del fluido ruso a Europa. Previamente, el Gobierno ruso había autorizado el envío hacia los países de la Unión Europea (UE).
Kiev y Moscú vivieron otra jornada de cruce de acusaciones: el gigante ruso del gas Gazprom acusó a Ucrania de bloquear el suministro de gas a Europa y el presidente ucraniano, Viktor Yushenko, denunció que Rusia usa la crisis del gas para desestabilizar su país.
Chantaje desestabilizador
“Este ataque contra Ucrania busca provocar una revuelta en las regiones del este del país, cuyas industrias dependen del gas ruso”, acusó Yushenko. “Es uno de los métodos usados por Rusia contra nuestra independencia”, añadió el presidente ucraniano al calificar el corte del suministro de “chantaje” de Moscú al pueblo ucraniano. Además de la ira de Yushenko, la “Guerra del Gas” entre rusos y ucranianos aumentó también el enfado de la UE, donde cientos de miles de ciudadanos sufren las consecuencias de la interrupción del fluido, lo que ha obligado a cerrar escuelas y fábricas en el frío invierno boreal del continente.
La empresa nacional ucraniana Naftogaz admitió haber bloqueado el gas ruso destinado a Europa por las condiciones de tránsito inaceptables impuestas por el grupo ruso Gazprom, declaró el portavoz de la empresa pública de hidrocarburos Naftogaz, Valentin Zemlianski.
El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, llamó por teléfono al primer ministro ruso, Vladimir Putin, para expresarle la decepción de la UE ante la situación. El sistema de gasoductos ucranianos está cerrado, le respondió Putin, según un comunicado del gobierno de Moscú.
Putin subrayó la necesidad de que tanto rusos como ucranianos se sienten a dialogar, para resolver el problema que, según manifestó, “proviene del sistema de transporte ucraniano del gas”. (AFP-NA)








