Jerusalen/Gaza.- El jefe del Estado Mayor de Israel, Gabi Ashkenazi, anunció ante la comisión parlamentaria de Política Exterior y de Seguridad en Jerusalén un refuerzo en la ofensiva contra la organización islamista Hamas en la Franja de Gaza. El militar obtuvo inmediato apoyo entre los ministros, que exigieron la continuación de las operaciones hasta que Hamas acepte las condiciones israelíes para un cese de las hostilidades.
El vicepremier de Israel, Eli Jishai, dijo que su país no debe ceder a la presión internacional y aprobar un alto al fuego. “El mundo quiere impedir que salvaguardemos nuestros intereses”, afirmó. El ministro de Infraestructuras, Benjamin Ben-Eliezer, opinó en similares términos. “Si quieren tranquilidad, tendrán que dejar de disparar. Si no, seguiremos”, advirtió. “Hamas debe reconocer que no puede poner condiciones, e Israel no puede rendirse ahora”, señaló, en tanto, el titular de la cartera de Construcción, Seew Boim.
Uno de los principales dirigentes de Hamas, Ismail Haniya, había dicho el lunes que estaban dispuestos a cooperar con una iniciativa que pusiera fin a la agresión, pero lo condicionó a la retirada de las tropas israelíes de la Franja y a la apertura de los pasos fronterizos. Israel interpretó el gesto como una maniobra de rendición de Hamas.
La ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni -una de las principales candidatas a la jefatura de Gobierno en las elecciones del 10 de febrero-, dijo que Hamas está mostrando signos de desesperación, aunque ello no se refleje en las arengas de sus líderes en Damasco.
Reunión en Egipto
Mientras tanto, funcionarios egipcios se reunieron en El Cairo con una delegación de Hamas para discutir sobre un alto al fuego basado en la propuesta presentada por Egipto y por Francia. Uno de los puntos en disputa sería si este debese declarar cuando Israel abandone la Franja o antes. Un jefe político de Hamas en Damasco, Musa Abu Marzuk, dijo que podrían aceptar si hay cambios.
Durante la jornada de ayer, las tropas israelíes se adentraron por primera vez en los suburbios de la capital.
Testigos describieron intensos combates entre soldados y milicianos de Hamas en suburbios del norte y este de la ciudad de Gaza. Según fuentes militares, un oficial israelí resultó gravemente herido y dos soldados sufrieron heridas leves cuando explotó una bomba en una vivienda. El Ejército dijo que durante los combates, dispararon a unos 30 milicianos, pero admitió que desconoce si hubo heridos. Pese a la ofensiva, se lanzaron nuevamente más de 10 cohetes y granadas de mortero contra ciudades de Israel limítrofes. Según medios de ese país, uno de los proyectiles impactó cerca de una escuela en Ascalón; y, aunque no hubo víctimas, provocó daños materiales.
La ofensiva israelí dejó hasta hoy 950 muertos (286 niños y 95 mujeres) y 4.300 heridos palestinos, según las autoridades sanitarias de Gaza. (AFP-NA-DPA)









