WASHINGTON, Estados Unidos.- La posibilidad de un atentado en suelo estadounidense es el peligro más grave que tendrá que enfrentar el mandatario electo, Barack Obama, según advirtió hoy el presidente saliente George W. Bush. "Será la amenaza con la que tendrá que tratar, al igual que otros presidentes después de él", dijo el jefe de Estado en su última conferencia de prensa.
Durante su mensaje, el presidente agregó que Corea del Norte e Irán todavía son países peligrosos y se mostró preocupado por el programa nuclear de Pyongyang, que desarrolla el estado asiático. "Ojalá pudiera decir que este no es el caso, pero todavía hay un enemigo al que le gustaría causar daño a los norteamericanos", remarcó.
Respecto de la situación en la Franja de Gaza, Bush se pronunció en favor de un cese del fuego duradero, pero insistió en que el grupo islámico Hamas debe dejar de disparar cohetes hacia Israel. "La mejor manera de lograr que terminen las hostilidades es trabajar con Egipto para frenar el tráfico de armas hacia la región palestina", señaló.
Conclusiones
Consultado sobre qué cosas hubiera hecho de otra manera durante sus ocho años de gobierno, el mandatario admitió que había sido un error colocar un letrero que diga "misión cumplida" en un portaviones detrás de él en 2003, mientras declaraba que las principales operaciones de combate en Irak estaban concluidas. El conflicto en el país árabe, que se desató con la invasión conducida por Estados Unidos en marzo de 2003, se acerca a su sexto año y miles de soldados norteamericanos permanecen en ese país.
Sobre la economía, subrayó que está dispuesto a enviar al Congreso una solicitud para que apruebe la segunda parte del plan de rescate financiero de U$S 700.000 millones, si es que Obama se lo pide. "Si él siente que se necesitan los U$S 350.000 millones, yo los pediría durante mi gestión", afirmó.
Por otra parte, se declaró decepcionado porque tres acuerdos de libre comercio firmados por su administración con Panamá, Colombia y Corea del Sur no fueron ratificados por el Parlamento.
Finalmente, aseguró que se consideraba afortunado de poder asistir a la asunción de su sucesor que, según reflexionó, será un momento increíble ya que, una persona de color accederá, por primera vez, a la Casa Blanca. "Tras la elección, me impresionó oír a la gente diciendo que nunca pensó que un negro sería presidente", añadió. (AFP-NA)







