El fútbol tucumano vivirá en las próximas semanas una experiencia inédita: la participación de 11 equipos en torneos nacionales. La cantidad representa una saludable voluntad del deporte más popular de ser protagonista y al mismo tiempo marca el fortalecimiento de la plaza local como una de las más fuertes del país. También le otorga al torneo de la Liga Tucumana un crédito que en alguna oportunidad estuvo en tela de juicio por motivos deportivos y organizativos.
Salvo en el Argentino A, Tucumán tendrá representantes en todas las categorías. En Primera división, San Martín se bate con los mejores equipos del país; en el Nacional B, Atlético Tucumán cumple un rol protagónico y en el Argentino A, Concepción FC, Famaillá, Atlético Concepción y La Florida imponen una presencia destacada. A todos ellos se sumarán en breve Deportivo Aguilares, UTA, Sportivo Guzmán, Amalia y Ñuñorco, que comenzarán a participar del extenso Torneo del Interior.
Durante algunos años, el fútbol tucumano perdió presencia y protagonismo, a la par de otras plazas comenzaron a fortalecerse. Salta y Jujuy tomaron así una posta que, sin embargo, nunca contó con la masividad que el caso que nos ocupa representa. Vale destacar uno de los grandes valores que posee la competencia local unificada en una sola Liga frente al de la mayoría de las provincias, que hace disputar sus torneos en forma separada.
El torneo local permite a equipos de toda la provincia medir fuerzas, lo cual también contribuye a una sensible mejora en el grado de competitividad.
Si bien la infraestructura deportiva de algunos clubes es precaria y sus presupuestos mínimos el hecho de poder cotejar fuerzas con los mejores les permite tomar un vuelo innegable.
La coyuntura es sumamente interesente y obliga a los dirigentes a fortalecer lo logrado. Se conocen las grandes dificultades económicas que en ocasiones deben atravesar algunos proyectos, al punto que lo que se gana en una cancha a veces se pierde por la falta de ambiciones fuera de ella.
Un paradigma de cómo en ocasiones la fuerza colectiva y los deseos de superación puede más que las penurias la aportó Atlético Concepción, que ascendió la temporada pasado desde el Torneo del Interior pese a sufrir toda clase de complicaciones para poder cumplir con sus obligaciones económicas.
En ese contexto, se sabe que no siempre el plan mejor armado puede conducir al éxito. Sin embargo, se debe pelear siempre. Por caso, San Martín se enfrenta en los próximos meses a la dura empresa de mantener la categoría. En la dedicación que muestren el cuerpo técnico y los jugadores, y en el apoyo de los dirigentes seguramente estará la fórmula que le permita llegar a la meta.
Justamente, el hecho de contar con los clubes más grandes en los torneos de mayor envergadura obra como un disparador para que los demás trabajen, generen ideas y tomen iniciativas para aspirar a más. Ese es también uno de los valores agregados que aportan situaciones como un ascenso o una buena campaña.
Estas cuestiones traccionan, estimulan a propios y extraños, fortalecen los planes. En definitiva, contribuyen a mejorar el panorama interior para proyectarse al exterior.
Es un hecho para celebrar el que 11 entidades tucumanas enfrenten un desafío de las características ya señaladas.
Lo que también sería importante es que, a par de la cantidad, también se apunte a la calidad. Con ello, el fútbol tucumano acrecentará su perfil de potencia y también de referente de la actividad.
12 Enero 2009 Seguir en 







