La UE presiona a Rusia por el gas

España quedó bloqueada por las intensas nevadas que se abaten sobre el continente. Moscú se resiste a la vigilancia de observadores en Ucrania, donde estalló la disputa y donde está la llave del gasoducto.

10 Enero 2009

Moscú.- La reanudación del tránsito de gas ruso a Europa a través de Ucrania parecía inminente luego de tres días de interrupción total del suministro, aunque sigue dependiendo de la firma formal de un acuerdo sobre el despliegue de observadores para vigilarlo.
El primer ministro checo, Mirek Topolanek, cuyo país preside la Unión Europea, llegó anoche a Kiev para intentar lograr el despliegue de observadores, anunció el gobierno ucraniano. Luego tiene previsto viajar a Moscú para reunirse con su homólogo ruso, Vladimir Putin.
“Hay una cierta esperanza de que la situación se desbloquee”, declaró a la prensa antes de su partida a Kiev. “Se tratará de una misión delicada, ya que las dos partes quieren quedar bien”, añadió.
Los tres protagonistas del conflicto -Ucrania, Rusia y la UE- están de acuerdo sobre el principio de desplegar observadores, pero persisten fricciones sobre la composición de los equipos, en particular la presencia de representantes del gigante ruso Gazprom en estaciones ucranianas.
Rusia dijo estar dispuesta a recibir a observadores europeos y ucranianos si Kiev acepta observadores rusos en su territorio.

Madrid quedó aislada
Mientras tanto, el temporal de frío que azota desde hace unos días España dio paso a fuertes nevadas que hicieron colapsar varias carreteras del país y, además de sumir a Madrid en el caos circulatorio, dejaron a la capital prácticamente aislada por tierra y por aire, ya que además se cerró temporalmente el aeropuerto de Barajas.
El frío podría además haberse cobrado su primera vida. Un indigente fue hallado muerto en Barcelona y las fuerzas de seguridad creen que la causa del fallecimiento pudo ser la baja temperatura. La ola de frío siberiano afectó en mayor medida el centro del país. Madrid se despertó ayer cubierta con un manto de nieve, algo inusual en la capital española. Tres carreteras madrileñas tuvieron que ser cortadas, entre ellas la M-45, una de las principales circunvalaciones de la ciudad. El centro de Madrid se convirtió en un caos circulatorio y los responsables de tráfico llamaron a no utilizar el coche.
La ciudad llegó a sumar 400 kilómetros de retenciones circulatorias. El Ayuntamiento de la capital española tuvo que desplegar unos 4.500 operarios a retirar nieve de las calles y a esparcir sal. El aeropuerto de Madrid-Barajas, afectado en los últimos días por una supuesta huelga de controladores y por otra de los pilotos de Iberia, sufrió directamente las consecuencias de la nieve. Tras reducir de 49 a 35 el número de aterrizajes por hora, las autoridades aeroportuarias decidieron cerrar temporalmente las pistas, cubiertas todas por la nieve. Prácticamente todo el país se encontraba en alerta por frío y nieve. Otras ocho provincias se encontaban en alerta naranja por nieve, entre ellas Guadalajara, que quedó bloqueada. (Reuters-DPA)

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