Israel ignora a la ONU y sigue su ofensiva en Gaza
El Estado judío considera que el llamamiento a un alto el fuego no ofrece las garantías de que Hamas cesará sus ataques con cohetes. Los enfrentamientos por aire y tierra causaron ayer 27 nuevas muertes. Denuncian graves violaciones a los derechos humanos.
Gaza.- El infierno de la guerra sigue asolando la Franja de Gaza. Decidido a ignorar el llamamiento del Consejo de Seguridad de la ONU a un alto el fuego inmediato, Israel prosiguió ayer con su ofensiva en la zona de conflicto contra el movimiento islamista Hamas. En la región ya murieron al menos 785 palestinos en 14 días de bombardeos y los heridos siguen llegando a los hospitales atestados. Cuerpos ensangrentados en plena calle, casas derruidas y un cielo permanentemente surcado por misiles: la Franja de Gaza se ha convertido en una antesala del Apocalipsis. No sólo por la crudeza de los ataques, sino por la imposibilidad fáctica de ayudar a los heridos y a la población civil, abandonada a su propia suerte.
Los ataques de la aviación y la artillería israelí prosiguieron ayer y causaron al menos 27 muertes. Mientras, los activistas palestinos dispararon desde Gaza unos 30 cohetes contra el sur de Israel, donde se registró un herido. Según algunos testigos, el ejército israelí también arrestó unos 300 palestinos en el norte de la Franja de Gaza.
En una reunión presidida por el primer ministro saliente, Ehud Olmert, en Tel Aviv, el gabinete de seguridad de Israel, formado por 12 ministros, decidió proseguir con la guerra en el territorio palestino. “El Estado de Israel tiene el derecho de defender a sus ciudadanos y, con este fin, el ejército seguirá actuando para alcanzar los objetivos de su operación, es decir, cambiar la situación de la seguridad en el sur de Israel”, señaló el gabinete.
Poco antes, Olmert había anunciado que el ejército israelí proseguiría su ofensiva, al recordar que Israel jamás aceptó que una influencia exterior decida sobre su derecho a defender a sus ciudadanos.
Resolución
Hamas, que controla la franja de Gaza desde junio de 2007, declaró por boca de varios de sus responsables y de su portavoz que no se considera afectado por la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Esta resolución fue aprobada el jueves por la noche en Nueva York por 14 de sus 15 miembros, pues Estados Unidos se abstuvo, e hizo un llamamiento a un alto el fuego inmediato, duradero y plenamente respetado, que conduzca a la retirada completa de las fuerzas israelíes de Gaza.
Los islamistas palestinos también convocaron una segunda “jornada de la ira” contra la ofensiva israelí en Gaza que movilizó a decenas de miles de manifestantes en Jordania, Kuwait, Irak, Egipto, la Cisjordania ocupada y Jerusalén Este, donde algunas personas lanzaron piedras contra la policía.
Sobre el terreno, y pese a la pausa diaria de tres horas en las operaciones israelíes “por motivos humanitarios, la aviación del Estado hebreo llevó a cabo ataques en ese período de tiempo, según testigos. La ofensiva lanzada por Israel el 27 de diciembre para obligar a Hamas a acabar con los disparos de cohetes contra Israel mató a al menos 785 palestinos -230 de ellos niños y 92 mujeres- en la franja de Gaza, donde también se registran más de 3.300 heridos, según el último balance de fuentes médicas. Del lado israelí, tres civiles y 10 soldados han muerto en los 14 días de ofensiva, que han dejado también 154 heridos, según el ejército.
Asimismo, la oficina de la ONU para la Coordinación Humanitaria declaró que el ejército israelí mató a 30 civiles el 5 de enero en lo que calificó como uno de los más graves incidentes desde el comienzo de la ofensiva. Esas víctimas formaban parte de un grupo de 110 palestinos que los soldados concentraron en una casa del barrio de Zeitun, en Gaza, según la ONU.
Por su parte, y por segundo día consecutivo, la Agencia de la ONU para los Refugiados de Palestina (UNRWA) suspendió sus operaciones en Gaza, después de que uno de sus camiones fue alcanzado el jueves por una bomba israelí, que mató a un conductor palestino.

Desgarrador testimonio
Pese a ello, la UNRWA denunció una situación humanitaria crítica en Gaza. Del 1,5 millón de personas que vive en ese territorio, un millón no tiene luz, otras 750.000 están sin agua y los hospitales sólo funcionan con generadores de emergencia que pueden detenerse si falta el combustible.
“No hay agua, ni pan, nada para comer”, aseguró Ahmed Ibrahim Samouni, un niño palestino de 13 años que fue herido en una pierna y el pecho, que sobrevivió al bombardeo israelí a un edificio en el norte de Gaza el 5 de enero. Agregó que fue a buscar a su madre y la encontró muerta, con sus hermanos a su lado. “Mi hermano mayor Mohamad también estaba muerto, y el menor de todos, estaba en el regazo de mi madre”, manifestó.
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, denunció también violaciones muy graves de los derechos humanos en la franja de Gaza y pidió una investigación independiente sobre los actos violentos cometidos desde el comienzo de la guerra.
La falta de alimentos es muy grave
Al menos el 80% de los habitantes de la franja de Gaza depende de la ayuda alimentaria para subsistir tras 14 días de ataques israelíes. Pero la inseguridad obstaculiza la distribución de alimentos, según indicó el Programa Mundial de Alimentos (PMA). “La necesidad de alimentos es terrible”, declaró ayer Nancy Ronan, portavoz del PMA.
(AFP-NA-Télam-Especial)









