GAZA.- Varios cohetes lanzados desde Líbano por milicias palestinas impactaron en el norte de Israel, levantando una nueva alerta militar en momentos en que el número de muertos en la franja de Gaza se disparó hasta más de 760, después de nuevos bombardeos israelíes y la aparición de numerosos cadáveres.
Al agravamiento del conflicto se le sumó ayer un ataque israelí contra un convoy humanitario de la ONU, que llevó al organismo internacional a retirar de Gaza el personal dedicado a la atención de los refugiados palestinos, con la consiguiente expresión de condena por parte del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, por esta nueva agresión, en la que murió un chofer palestino. de sus casas.
Hijo de argentinos
El soldado Amit Robinson, de 21 años, hijo de argentinos, murió baleado ayer por un francotirador en el norte de Gaza. Robinson tripulaba un tanque en el kibutz Magal, al sur de Naka al Charbiya, cuando fue asesinado. Sus padres se radicaron hace un tiempo en Israel. Robinson se convirtió en el décimo militar israelí muerto desde el comienzo de la campaña de bombardeos.
Cumplidas las 13 jornadas consecutivas de la operación israelí “Plomo fundido”, en el marco de una guerra abierta contra Hamas, La ONU denunció que los hospitales palestinos se hallan al borde del colapso, abarrotados de heridos -más de 3.000, según fuentes médicas-, y que más de la mitad del millón y medio de habitantes de la franja costera se hallan sin agua. Ayer, por segunda vez en dos días, Israel hizo una pausa de tres horas para permitir a la población aprovisionarse, y luego se reanudaron las hostilidades. Los servicios de socorro aprovecharon para evacuar cadáveres de entre los escombros de edificios destruidos o en zonas de combate hasta ahora inaccesibles, especialmente en el norte de la franja. Una veintena de viviendas fueron destruidas o dañadas ayer por los bombardeos israelíes contra los túneles de contrabando en Rafah, en la frontera entre Gaza y Egipto. Centenares de familias huyeron
El primer ministro palestino, Salam Fayyad, afirmó que la campaña militar israelí se traducía en una nueva “Nakba”, la “catástrofe”, que significó para los palestinos la creación de Israel en 1948 sobre tres cuartas partes de la superficie de Palestina.

El frente norte
Entre tanto, un nuevo frente bélico amenazó a Israel desde el norte. Al menos dos cohetes Katiusha impactaron en el oeste de Galilea e hirieron levemente a dos mujeres israelíes. El ejército respondió con varios obuses que disparó en dirección a Líbano. Israel relativizó el alcance de este ataque, cuidadoso de evitar un segundo frente. El Líbano es hogar de 400.000 refugiados palestinos dispersados en 12 campos a lo largo del país. Estos lugares albergan grupos combativos. El Frente Popular para la Liberación de Palestina, respaldado por Irán, tiene bases en las afueras de los campos de refugiados, en el valle de Bekaa. Posee cohetes Katiusha, armas ligeras, y su líder, Ahmed Jibril, había amenazado con atacar Israel para vengar a los palestinos. Los campos de refugiados palestinos también son usados por militantes sunnitas inspirados en Al Qaeda, como el de Ain al Hilweh, que es una guarida para los grupos militantes y donde el Ejército libanés tiene la entrada prohibida.
Sin avances
En el campo diplomático, la propuesta franco-egipcia que busca el alto el fuego en la Franja de Gaza parece tambalear. Los dos enviados del gobierno israelí que participaron ayer en El Cairo en conversaciones con representantes del gobierno egipcio abandonaron la nación norafricana sin dar una respuesta a la iniciativa. Shalon Turgeman, asesor del primer ministro israelí, Ehud Olmert, y el general Amos Gilad, analizaron los detalles del plan, que contempla un alto el fuego para dar paso a la ayuda humanitaria; una reconciliación entre facciones palestinas rivales y un cese del fuego a largo plazo, que iría acompañado de una apertura de los pasos fronterizos de la Franja. Paralelamente, observadores internacionales asegurarían que se detenga el contrabando de armas a Gaza, controlada por el movimiento radical islámico Hamas. Un vocero de esta organización objetó la iniciativa.
Anoche, en Nueva York cancilleres occidentales y árabes acordaron un borrador de resolución llamando a un inmediato alto el fuego en Gaza, y lo sometarán al voto del Consejo de Seguridad de la ONU. Se aceptó a última hora un cambio en el texto propuesto por los árabes. La versión final “subraya la necesidad de y llama a un alto el fuego inmediato en la Franja de Gaza”. Al principio se limitaba a “subrayar la urgencia de una tregua”. (Reuters-DPA)









