BUENOS AIRES.- Luis Miguel le puso buena onda a un mal día, y a pesar de la torrencial lluvia que azotó a la capital Argentina el sábado a la noche, reunió a más de 50.000 entusiastas fanáticos locales que cantaron sus canciones bajo un aguacero, en el estadio de Vélez Sarsfield.
Vestido con un impecable traje negro, el mexicano recorrió en el tercero de los cuatro shows previstos para Buenos Aires, varios de los éxitos de sus 28 años de carrera.
En lugar de mostrar fastidio por la lluvia, se rió cada vez que una de las canciones que cantó se refería a inclemencias climáticas, en un guiño cómplice con sus abnegados fans. Y hasta rechazó un paraguas que un custodio le alcanzó mientras cantaba, lo que generó una ovación de parte del público.
El artista sólo hizo un cambio de ropa para morigerar los efectos del agua, y apareció con un traje blanco que finalmente mudó por un impactante saco de terciopelo negro. El cantante, que durante su recital se acercó varias veces al público, recogió las flores arrojadas al escenario por sus admiradores y devolvió pelotas gigantes, cerró el recital, que anoche repitió por última vez este año, con el clásico “Cuando calienta el sol”.
Al evento asistieron varios famosos, que antes de que “Luismi” entonara sus románticas canciones comieron sushi en una carpa Vip. No faltaron a la cita Carolina “Pampita” Ardohain y su esposo Benjamín Vicuña, Mariana Arias, Victoria Onetto, Rodrigo Guirao Díaz, Elizabeth Márquez, Marley y el delantero de Boca Rodrigo Palacio.
Su gira “Cómplices Tour 2008” continuó anoche en Vélez, y proseguirá mañana en Córdoba y el miércoles en Rosario. (Especial)





