Un ómnibus lleno de pasajeros fue secuestrado por delincuentes

Varias de las víctimas fueron golpeadas.

29 Noviembre 2008

"¡Todos al suelo, esto es un asalto!". El grito retumbó en el interno 31 de la empresa Itilco. Los pasajeros entraron en pánico al ver cuatro hombres armados, que, luego de mantener secuestradas más de 20 minutos a las personas que estaban en el colectivo, escaparon con dinero y otros bienes.
El jueves a las 19, el Mercedes Benz dominio TCN-497 salió desde la terminal de ómnibus con destino a la Cruz de Arriba, departamento Burruyacu. Era conducido por Pascual Daniel Miranda, de 35 años, domiciliado en la localidad de Santa Cruz. También iba en el vehículo el inspector Cristian Zambrano. Unos 15 minutos después, en Las Piedritas subieron al colectivo cuatro hombres. Pagaron su boleto y el ómnibus siguió viaje. Los pasajeros no sospechaban lo que sucedería.
En la zona de la localidad de Mariño, a metros de la escuela, los cuatro hombres se levantaron de sus asientos. "Tenían armas de fuego y empezaron a amenazar a los pasajeros. Estaban ?sacados?. Le pegaron varios culatazos al chofer y lo obligaron a desviarse del camino", relató el propietario de la firma, Jorge Berreta. Los delincuentes le ordenaron al conductor que se dirigiera hacia la zona de El Naranjito por la ruta 321. Allí comenzó la peor parte para las víctimas. "Nos hicieron tirar al piso y nos llevaron por un camino vecinal. Al chofer le pegaban muy fuerte; nosotros les pedíamos que no lo siguieran haciendo, pero no les importaba nada", narró Dolores, una de las pasajeras y aseguró que una mujer era cómplice de los asaltantes. "Yo sospeché algo, porque había varios asientos vacíos pero esta mujer iba parada y se comportaba de manera extraña", añadió, aún conmocionada.
Según la Policía, entre los pasajeros que fueron asaltados estaban Jorge Ceballos, de 22 años, Juan García, de 21, y Margarita Toraz, de 47. El rodado circulaba por caminos internos, en muy mal estado. "Dábamos saltos todo el tiempo. No veíamos bien. Algunos estábamos tirados en el piso, y a otros les ordenaron que pusieran la cabeza entre las piernas", explicó Mercedes, otras de las pasajeras.

Reventaron la rueda
En la zona de La Aguadita, los delincuentes le ordenaron a Miranda que detuviera el colectivo. Allí les robaron sus pertenencias a los pasajeros y al conductor: tomaron $ 300 de la recaudación, ?los celulares, las joyas y el dinero. "Antes de escaparse rompieron una goma del colectivo. Después, se fueron en un auto que los estaba esperando ahí", aseveró Dolores. "Fueron 20 minutos terribles; el pánico era generalizado", indicó preocupado Berreta.
Miranda, luego de cambiar la rueda dañada, fue con todos los pasajeros hasta la comisaría de Alderetes, donde radicó la denuncia. La causa fue remitida al destacamento de El Chañar, ya que el atraco había sido perpetrado en su jurisdicción.

Publicidad

Llevados a un sanatorio
Berreta indicó que los heridos fueron asistidos en un sanatorio de la capital, ya que los cubría el seguro. Debido a los golpes que sufrió durante el robo, Miranda no pudo trabajar ayer: tenía un hematoma en el ojo y varios en el cuerpo. Según Berretta, luego de que terminaron con los trámites legales la empresa asignó un nuevo chofer para que llevara a cada uno de los pasajeros asaltados hasta su casa. "Fue algo terrible. Gracias a Dios no pasó a mayores", dijo el empresario. Luego añadió: "tengo fe en que esto se esclarecerá. Los cuatro ladrones obraron a cara descubierta, y ya se pudo esbozar identikits de ellos".
"Estamos desconcertados por lo que pasó. En las líneas rurales no suelen registrarse robos, y mucho menos de estas características -afirmó Ricardo Cáceres, delegado de UTA-. Según mi entender, este fue un hecho aislado. Me asombra, y más por la zona en que ocurrió". "Es importante que se haga la denuncia", añadió.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios