La "Encuesta nacional de factores de riesgo" que realizó y dio a conocer recientemente el Ministerio de Salud de la Nación señala, entre otros detalles, que uno de cada dos argentinos aumenta su riesgo cardiovascular por el solo hecho de alimentarse mal. Atentan contra la calidad de vida el consumo excesivo de sal, la preferencia por alimentos ricos en grasas, la poca ingesta de frutas y verduras, el hábito de fumar y la falta de actividad física. Estos "ingredientes" aumentan las posibilidades de sufrir hipertensión, colesterol alto o diabetes y de padecer un infarto o un accidente cerebrovascular (ACV).
De acuerdo con el informe, se informa que el 45 % de los argentinos agrega sal a las comidas, mientras el 35 % consume pocas raciones de frutas y verduras. Esta alimentación causa incidencia en las arterias y predispone el desarrollo de colesterol elevado (responsable del 20% de los cuadros de enfermedad coronaria y cerebrovascular), e hipertensión.
Desde la Fundación Cardiológica Argentina se señala que actualmente hay en el mundo 1.500 millones de personas obesas, razón por la cual esta enfermedad crónica se ha convertido en la segunda causa de muerte prevenible, que provoca a su vez cerca de 300 complicaciones.
En la Argentina, la cifra no es menos preocupante: se estima que el 50 % de la población sufre problemas de sobrepeso. La Organización Mundial de la Salud (OMS) destaca que el 80 % de las muertes prematuras por enfermedad cardíaca y ACV se prevendrían siguiendo una dieta sana, haciendo actividad física regular y dejando el cigarrillo.
Se indica que la forma de alimentación no depende sólo de los gustos personales sino también del bombardeo de todo tipo de mensajes que llegan desde los medios de comunicación y la publicidad. Entre los factores que favorecen el sobrepeso, se menciona el ingreso de la mujer al mundo laboral que significa, en algunos casos, la imposibilidad de preparar comidas caseras. De manera que se recurre con frecuencia a las comidas rápidas, a sándwiches o al delivery. Influyen también la poca posibilidad de disfrutar de juegos o actividades al aire libre; el exceso de trabajo que lleva a comer apurados y mal.
Por otro lado, como un complemento de este informe, la Fundación Cardiológica Argentina editó el libro "El sabor de la salud", que contiene más de 70 recetas de comidas saludables, elaboradas por 24 distinguidos chefs de nuestro país, además de información médica y nutricional elaborada por especialistas de la entidad. El objetivo es propiciar una alimentación sana que, además de ser buena para el corazón, resulte apetitosa para los paladares más exigentes.
Los resultados del estudio realizado por el Ministerio de Salud de la Nación no dejan de ser preocupantes. Desde el Estado debería, por ejemplo, impulsarse una fuerte campaña sobre la alimentación saludable en todos los ámbitos. Estos principios podrían inculcarse a través de la educación. De ese modo, los chicos incorporarían tempranamente un buen hábito y en las cantinas de los colegios o de las escuelas se venderían alimentos y productos que contribuirían a una buena calidad en la nutrición. Se podría impulsar en forma más intensiva la práctica de deportes. La actividad física y la intelectual más una alimentación sana redundan en una ciudadanía saludable.
Consideramos que ocuparse desde el Estado de este asunto no es un tema menor. Los ministerios de Salud y de Educación podrían trabajar conjuntamente en el diseño de programas educativos que se sostengan en el tiempo y que sean elaborados o dictados por especialistas.
29 Noviembre 2008 Seguir en 







