Un príncipe debe liberar a una princesa encerrada en un castillo, pedido realizado por tres hadas mágicas. Para ello debe atravesar un bosque encantado y lleva consigo un instrumento musical con poderes extraordinarios. Esta historia parece el estereotipo del cuento infantil; sin embargo es el argumento central de “La flauta mágica, la ópera de Wolfgang Amadeus Mozart que se estrenó en Viena en 1791 y que el grupo porteño Babel recrea con títeres y marionetas.
La obra se presentará hoy y mañana, a las 17, en el teatro San Martín (avenida Sarmiento y Muñecas). La entrada es libre y gratuita. El espectáculo cuenta con la dirección de Gabriela Marges y los personajes son interpretados por los actores Pasha Kyslychko, la misma Marges y Esteban Fernández. “Nuestra intención es acercar este clásico de la ópera a los más pequeños y al público en general. Queremos alejarla de los espacios que la encorsetan en el parámetro de ‘sólo para público de ópera’ para que todos la puedan conocer y disfrutar. En este abordaje buscamos una poética que articule la música (en su idioma original) como disparadora de bellísimas imágenes, respetando a la vez en la síntesis argumental el significado profundo que encierra este sencillo pero no ingenuo cuento de hadas”, señaló Marges. Este espectáculo ha sido distinguido con el Premio Teatro del Mundo 2002-2003.
Babel Teatro se planteó el desafío de mantener las canciones en el idioma original, el alemán, por lo que pusieron especial atención en la narración de la historia a través de los diálogos (en castellano) y las acciones de los personajes. “No está traducida porque se perdía todo el juego que le había inventado Mozart al componerla. Entonces, contamos la obra desde los diálogos de los personajes y desde la estructura dramática. No importa que no entiendas alemán, te llega por otros lados”, dijo.
“La flauta mágica” es un singspiel (en alemán, un tipo de ópera popular) en dos actos con música de Mozart y libreto atribuido a Emmanuel Schikaneder. Se estrenó bajo la dirección del propio Mozart, dos mese antes de su muerte.





